Trump obliga a bancos a investigar transferencias de migrantes
Finanzas, Mundo jueves 21, May 2026
- Nuevo golpe a las remesas
- – Decreto que obliga a instituciones investigar, monitorear y reportar operaciones internacionales

Los mexicanos son casi la mitad de los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos y sus remesas representan cerca del cuatro por ciento del producto interior bruto (PIB) del país, el segundo mayor receptor de remesas del mundo, solo detrás de India.
La orden ejecutiva de Donad Tump, titulada “Restaurando la integridad al sistema financiero de Estados Unidos”, impone nuevas obligaciones de vigilancia a bancos y entidades financieras, que podría tener repercusiones directamente en el flujo de remesas hacia México.
Aunque el documento no menciona explícitamente la palabra “remesas”, sus disposiciones apuntan con claridad al dinero que millones de migrantes mexicanos envían a sus familias cada mes.
Ahora, los bancos estadounidenses deberán verificar el estatus migratorio de sus clientes y considerar los riesgos de otorgar hipotecas, préstamos para autos y tarjetas de crédito a personas en situación irregular.
Dentro del documento se especificó que los cárteles mexicanos del tráfico de drogas han permeado el sistema bancario estadounidense, por lo que son una amenaza a la seguridad nacional.
El decreto establece un plazo de 60 días al Secretario del Tesoro, Scott Bessent, para que prepare una alerta sobre los riesgos de interactuar con indocumentados.
Uno de los puntos más sensibles del documento es la mención explícita del ITIN (número de identificación fiscal individual), que es precisamente el documento que usan miles de migrantes indocumentados para abrir cuentas bancarias y realizar transferencias internacionales.
La orden señala que su uso “puede identificarse como un factor de riesgo que requiere diligencia debida reforzada”, lo que en la práctica podría traducirse en mayores obstáculos para quienes dependen de este número para mover su dinero.
¿Qué dice la orden?
La orden, fechada el 19 de mayo de 2026, instruye al Departamento del Tesoro a emitir en los próximos 60 días un aviso formal a las instituciones financieras sobre los riesgos asociados con:
– Transferencias transfronterizas de bajo monto, señaladas como vehículos potenciales para financiamiento de actividades ilícitas.
– El uso de plataformas de pago entre particulares (peer-to-peer) y procesadores de pagos de terceros para envíos “fuera de los libros”.
– Patrones de retiros o depósitos repetitivos en montos pequeños que coincidan con ciclos de nómina —práctica conocida como “estructuración”.
Además, ordena reforzar los programas de identificación de clientes, incluyendo la posibilidad de que los bancos soliciten información sobre el estatus migratorio de los cuentahabientes cuando se detecten indicadores de riesgo.
Endurecimiento burocrático
Aunque no se trata de una prohibición directa, José Joel Peña Llanes, doctor en derecho internacional público, advirtió que habrá un endurecimiento burocrático que afectará principalmente a los sectores más vulnerables.
“No hace referencia de manera explícita a que se van a encarecer los costos del envío de las remesas, sino que endurecerá los controles del sistema financiero de Estados Unidos, sobre todo por actividades ilícitas, lavado de dinero, financiamiento del terrorismo, narcotráfico y evasión fiscal”, señaló.
Sin embargo, el integrante del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (ComexI) apuntó que la medida instruye al Departamento del Tesoro a emitir advertencias sobre los riesgos de operar con «personas sin autorización laboral» y con aquellos «empleadores que realizan pagos fuera de los canales formales».
Impacto económico de las remesas
Los mexicanos son casi la mitad de los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos y sus remesas representan cerca del cuatro por ciento del producto interior bruto (PIB) del país, el segundo mayor receptor de remesas del mundo, solo detrás de India.
Peña Llanes refirió que muchas familias mexicanas podrían verse afectadas ante este endurecimiento en el envío de remesas, ya que muchas de ellas dependen completamente de este ingreso.
En mayo, México recibió 14 mil 457 millones de dólares en remesas en el primer trimestre de 2026, un aumento interanual del 1.4%, luego de que en marzo se elevaron un 4.9% tras casi un año de descenso en los ingresos y en medio del endurecimiento de políticas antimigratorias de Estados Unidos, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico).













