La vocera presidencial defiende al caudillo de la llamada Cuarta Transformación
Miguel Ángel Rivera, Opinión lunes 22, Jun 2026
CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
El sociólogo sonorense Rubén Aguilar se convirtió en un personaje muy popular, cuando se convirtió en pararrayos del ex presidente Vicente Fox Quesada, al descargarlo de una tarea que le resultaba muy difícil: sus declaraciones a los medios de comunicación. Como resultado de esa tarea hizo popular una expresión que hoy, todavía, resulta muy común: “lo que el presidente quiso decir”.
Aunque generó muchas críticas y lo que ahora se conoce como memes, se trataba de un trabajo muy respetable, pues se trataba de precisar el cómo y el porqué de las acciones de gobierno que no siempre eran bien comprendidas y que al ser difundidas por los medios provocaban reacciones de disgusto en el gobierno por considerar que se presentaban tergiversadas,
Cortés Valenzuela, por cierto, sustituyó a un paisano, el ahora gobernador de Sonora por Morena, Alfonso Durazo Montaño, quien por esos días dio uno de sus brincos políticos, al renunciar a su doble cargo de secretario y jefe de prensa del primer presidente de la República postulado por el PAN, Vicente Fox Quesada, para luego reaparecer en el escenario político al lado de caudillo de la llamada Cuarta Transformación, Andrés Manuel López Obrador, quien también sería presidente, pero postulado por Morena. Antes de trabajar con Fox, Durazo militó en el PRI, donde llegó a ser secretario particular del también candidato presidencial Luis Donaldo Colosio Murrieta, también sonorense que murió víctima de un atentado.
Al vocero de Fox lo respalda una sólida formación académica. Vale reproducir su presentación en Internet, donde bajo el título “acerca de Mí”, escribió:
“Soy licenciado en filosofía, maestro en sociología y doctor en ciencias sociales por la Universidad Iberoamericana (Campus Santa Fe, México). Tengo estudios de comunicación en el Iteso (Guadalajara, Jalisco) y de desarrollo institucional en el Inodep (París, Francia). De 1966 a 1979 estuve en la Compañía de Jesús.
“Socio fundador de Afán y Asociados, S.C. Fui Coordinador de Comunicación Social y Portavoz de la Presidencia de la República (2004-006) y de la Secretaría Particular de la Presidencia de la República (2002/2004). De 1985 al 2002 me dediqué a la consultoría en evaluación institucional, planeación estratégica y comunicación, actividad que retomé en 2007. He realizado consultorías en 15 países de América Latina.
“He sido consultor de la Unicef, la Unesco, la OEA, el BID, el BM, el PNUD y la Unión Europea (UE) y en México también de la Coordinación Presidencial para la Alianza Ciudadana, el IMSS, el DIF y el INI. Corresponsal de Notimex e IPS (Italia) durante la guerra en El Salvador. Al inicio de los años ochenta participé en la guerrilla salvadoreña (FMLN) y como parte de mis actividades fundé la agencia Salpress”.
La relación sigue, pero con eso es suficiente por el momento, pues sólo se trata de exponer que la tarea no es fácil y justificar que en las últimas horas llegó al nivel más alto del gobierno de la República, pues esa función la asumió nada menos que la jefa del Ejecutivo Federal, Claudia Sheinbaum Pardo, quien tiene de respaldo una sólida formación académica, para alcanzar el grado de doctora en ciencias.
Lo que sorprende es que las funciones se modificaron. Rubén Aguilar fue el traductor de las ideas del Presidente de la República y ahora es la académica que ocupa ese cargo la que hace las funciones de un político que se supone ya está jubilado, su antecesor y guía, el expresidente López.
La actuación de la presidenta (con A) como vocera de su caudillo surgió a raíz de que se anunció la publicación de un libro del ex embajador de los Estados Unidos en México, Ken Salazar, titulado Fronteras. acerca de su paso por nuestro país, el cual en uno de sus aspectos principales sostiene que un empresario muy influyente le confió que el ex mandatario López Obrador estaba muy preocupado por la captura del capo, por temor a que confesara («soltara la sopa») sobre vínculos de funcionarios con el narcotráfico.
La obra de Salazar, que tiene como subtítulo “Mi lucha por un Estados Unidos incluyente” (programado para empezar a circular en el venidero julio), dedica más de 100 páginas a su gestión en México (2021-2025) y confirma las sospechas de que altos funcionarios mexicanos protegen a encubren a organizaciones criminales.
Es de recordar que, durante gran parte de su mandato, AMLO calificó a Ken Salazar como su “amigo” y lo describió como una “gente buena” y un diplomático simpático. Inclusive, en 2022, el mandatario lo defendió ante críticas de medios como The New York Times, asegurando que el embajador no era un “halcón” intervencionista, sino alguien que buscaba mantener buenas relaciones y entendimiento entre ambos países.
El romance se fracturó severamente en el verano de 2024, cuando López calificó públicamente a Salazar de “imprudente” y de cometer una falta de respeto a la soberanía mexicana.
Esto ocurrió después de que el jefe del narcotráfico Ismael “El Mayo” Zambada fuera secuestrado en territorio mexicano y llevado subrepticiamente a los Estados Unidos, en donde actualmente es juzgado por el mismo tribunal que condenó a su ex socio Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, pero el gobierno mexicano no estuvo enterado y hasta ahora se sostiene la versión de que “El Mayo” fue secuestrado por su ahijado Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo” y entregado a la justicia estadounidense a cambio de reducción de las condenas a su padre y otros miembros de la familia. La otra versión, que no ha podido confirmar el gobierno mexicano, es que fue directamente capturado por agentes de los Estados Unidos que, obviamente, actuaron sin autorización
En paralelo, el embajador criticó la reforma judicial impuesta por la llamada Cuarta Transformación por considerar que implica un “riesgo para la democracia” y facilitaría la corrupción.
Esto cambió la actitud del gobierno del expresidente López que, luego de conceder al diplomático el privilegio del “derecho de picaporte” – era recibido en Palacio Nacional sin previo aviso, se fue al extremo contrario, pues el político tabasqueño decretó una “pausa”, lo que en otras palabras significó “congelar” el otrora amistoso trato.
Por este motivo, el gobierno de AMLO, incluso, envió una nota diplomática al Departamento de Estado del vecino país. De hecho, las relaciones entre ambas naciones entraron también “en pausa”, pues el gobierno estadunidense mantuvo a su embajador hasta enero de 2025, cuando ya estaba en funciones la nueva presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum Pardo.
Hace unas semanas, unas declaraciones del presidente de los Estados Unidos, el magnate Donald Trump, fueron consideradas injerencistas por la mandataria mexicana y en casi inmediata reacción su antecesor y tutor, publicó una carta en respaldo de su discípula, en la cual, aprovechó para presumir una supuesta actitud de respeto que logró con Trump durante su mandato.
Ahora que se anuncia el libro del embajador Salazar, el ex presidente se ha mantenido en silencio y la que salió en su defensa fue su discípula y sucesora.
El punto que generó la reacción de la gobernante fue lo relativo al supuesto temor del ex presidente López por las revelaciones de “El Mayo” acerca de los altos funcionarios mexicanos ligados a la narco-delincuencia.
En función de vocera, Sheinbaum aclaró que a AMLO le preocupaba la intervención de EU en el caso de “El Mayo”, no sus declaraciones
La declaración de la mandataria fue en respuesta a una pregunta durante su conferencia mañanera acerca del adelanto del libro del ex embajador Salazar. Sheinbaum comentó que por el momento no es posible conocer el contenido exacto del libro, ya que aún no ha sido publicado y señaló que el único miedo del ex mandatario era que alguna agencia del gobierno de EU participara en la captura del Mayo.
La presidenta recordó que hasta ahora el gobierno mexicano no ha recibido información oficial de su contraparte de la Unión Americana acerca del operativo para llevarse al Mayo Zambada a Estado Unidos. “No porque no debía de haber sido detenido, porque finalmente tenía también órdenes de detención en México, sino cual fue la participación de alguna agencia o del gobierno de Estados Unidos en esa captura. Esa era su preocupación en todo caso”, reiteró la mandataria, al cumplir con su función de vocera del caudillo.












