Fiscalía de EU pide cadena perpetua para “El Mayo” Zambada
Seguridad martes 14, Jul 2026
- Solicita confiscación de 15 mil mdd
- Bajo el control de este capo, el Cártel de Sinaloa pagó millones en sobornos a todos los niveles del gobierno mexicano, señala

Ismael “El mayo” Zambada, de 76 años, se declaró culpable en agosto de 2025 de diversos delitos relacionados con narcotráfico y delincuencia organizada y recibirá su sentencia el próximo 20 de julio.
La Fiscalía federal de Estados Unidos pidió una sentencia de cadena perpetua para Ismael “El Mayo” Zambada, fundador del Cártel de Sinaloa, y una multa de 15,000 millones de dólares, en concepto de reparación, según la moción dirigida en una carta al juez del caso en Nueva York, Brian M. Cogan.
Zambada, de 76 años, considerado durante décadas uno de los principales capos mexicanos, se declaró culpable en agosto de 2025 de diversos delitos relacionados con narcotráfico y delincuencia organizada y recibirá su sentencia el próximo lunes 20 de julio.
“Sería difícil exagerar la magnitud de los crímenes del acusado y la escala de la corrupción, violencia y otros males que propagó por México, Estados Unidos y el mundo», indica la carta, que lo describe como uno de los narcos más prolíficos y poderosos.
Las autoridades estadounidenses, por otra parte, expresaron desacuerdo con la reciente petición de “El Mayo” para no ser enviado a una cárcel de máxima seguridad y que se garantice la atención a su estado de salud durante el cumplimiento de la condena.
La Fiscalía indicó que “no objeta a que el tribunal considere las condiciones médicas del acusado al decidir una recomendación” para su confinamiento, pero pide reconocer “los riesgos serios de seguridad que representa», y advierte de que las cárceles propuestas por su defensa “pueden no ser apropiadas”.
Agrega que “El Mayo” sigue teniendo contactos “leales”, incluyendo uno de sus hijos que lidera una facción del Cartel de Sinaloa, al que no menciona por nombre, y señala que hay riesgo sustancial de que este pueda seguir dirigiendo el grupo desde la cárcel en el futuro.
En ese sentido, recuerda que es el Buró Federal de Prisiones el encargado de designar la cárcel en la que Zambada cumplirá condena y “hará su propia evaluación del acusado, incluidas sus condiciones de salud”, para decidirla.
Compendio de los cargos
El escrito presentado es un compendio de los cargos que penden sobre Zambada -ha sido acusado hasta en 16 ocasiones, dice el texto- y un resumen de la historia del Cártel de Sinaloa, desde los inicios en solitario de Zambada en el tráfico de cocaína a Estados Unidos, en los años 80, a su alianza con Joaquín “El Cahpo” Guzmán en la década siguiente, y su epílogo criminal, tras la captura de su socio, hace diez años. Las vidas de ambos capos fluyen en paralelo, entonces y ahora: las duras condiciones de prisión de Guzmán Loera han motivado los escritos de clemencia penitenciaria de Zambada.
“Tras la captura de Guzmán”, dice el escrito, que ocurrió, por última vez, en enero de 2016, “el acusado se convirtió en el líder único del cartel, una posición que mantuvo hasta su arresto, en julio de 2024. Bajo su dirección, el cartel distribuyó en la década siguiente -de enero de 2016 a julio de 2024- al menos 1.500 toneladas de cocaína, y empezó a distribuir otras drogas, incluyendo heroína y fentanilo.
Estas operaciones resultaron en beneficios de miles de millones de dólares anuales para el cartel”, añade. “Como líder del grupo criminal, Zambada siguió echando mano de la violencia y la corrupción”, señala.
La polémica detención
Poco dice el escrito sobre la detención de Zambada, motivo de una polémica de intensidad variable estos años, reactivada la semana pasada por las críticas de México a la posible implicación de agencias de EU en la captura.
El 25 de julio de 2024, uno de los hijos de “El Chapo”, Joaquín Guzmán López, tendió presuntamente una trampa a Zambada. Le convocó a una reunión en Sinaloa, con el objetivo aparente de secuestrarle y llevarle al otro lado de la frontera, donde lo entregaría a las autoridades de aquel país.
La sucesión de eventos, previos y posteriores, sugiere que el joven Guzmán buscaba un trato de favor de las autoridades estadounidenses, que lo buscaban por varios delitos.
El plan salió bien. Joaquín Junior y su séquito maniataron a Zambada y lo metieron en una avioneta cerca de Culiacán. De allí, volaron con un piloto de confianza de la familia Guzmán a un aeródromo de Nuevo México. En el aeródromo, agentes del FBI, entre otras agencias, detuvieron a Zambada y lo metieron en prisión.
Desde el principio, la sospecha de que el FBI y otras agencias estaban implicadas en el plan cundió en México. A finales de junio, las sospechas aumentaron, después de que varias notas periodísticas señalaran la participación del FBI.
El escrito de la Fiscalía estadounidense no toca este tema y se centra en la historia de Zambada y su organización criminal. Mientras tanto, México aguarda el futuro judicial de los otros protagonistas del narcotráfico sinaloense de las últimas décadas, los hermanos Ovidio y Joaquín Guzmán, con el padre encarcelado de por vida en EE UU. El primero, Ovidio, fue detenido en 2023 en México y extraditado al país vecino. El segundo llegó con Zambada a Nuevo México en 2024. Los dos se han declarado culpables.













