Alerta Protección Civil por aumento de riesgos ante lluvias persistentes
* Destacadas, * Especiales martes 14, Jul 2026- Se llama a la población a tomar previsiones
- Constantess precipitaciones aumentan la probabilidad de inundaciones, desbordamiento de ríos y deslizamientos de laderas

Alerta Protección Civil por aumento de riesgos ante lluvias persistentes
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), exhorta a la población a mantenerse atenta y reforzar las medidas de autoprotección, debido a que las lluvias registradas de manera continua durante las últimas semanas han incrementado la humedad y saturación del suelo, lo que eleva la probabilidad de inundaciones, desbordamientos de ríos y arroyos, deslaves, deslizamientos de laderas y encharcamientos en distintas regiones del país.
De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), para esta semana se prevén lluvias muy fuertes con puntuales intensas, de 75 a 150 milímetros, en Michoacán (centro y costa), Guerrero (este y oeste), Oaxaca (norte y oeste), Puebla (sureste) y Veracruz (centro y sur).
Asimismo, se pronostican lluvias fuertes con puntuales muy fuertes, de 50 a 75 milímetros, en Sonora (este), Chihuahua (este, oeste y sur), Coahuila (norte), Durango (norte y sur), Nayarit (norte y sur), Jalisco (oeste), Colima, Chiapas (costa) y Tabasco (oeste).
También se esperan chubascos con lluvias puntuales fuertes, de 25 a 50 milímetros, en Sinaloa (sur), Zacatecas (oeste) y Estado de México (suroeste); intervalos de chubascos, de 5 a 25 milímetros, en Baja California, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Tlaxcala, Ciudad de México, Morelos, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, así como lluvias aisladas, de 0.1 a 5 milímetros, en Baja California Sur y Aguascalientes.
Ante estas condiciones, la CNPC recomienda evitar cruzar ríos, arroyos, vados, calles inundadas o cualquier corriente de agua, ya sea a pie o en vehículo, ya que la fuerza del agua puede arrastrar personas y automóviles. Quienes habitan en zonas de ladera deben permanecer atentos a señales como grietas en el terreno, inclinación de árboles o postes, filtraciones de agua y ruidos inusuales, y reportarlas de inmediato a las autoridades.
Se recomienda conducir con precaución, reducir la velocidad, mantener una distancia segura entre vehículos y evitar transitar por zonas con acumulación de agua o con baja visibilidad. En caso de habitar cerca de un río, arroyo, presa o cualquier cuerpo de agua, es importante mantenerse informado sobre sus niveles y atender oportunamente los avisos de evacuación que emitan las autoridades.
Se invita a las familias a actualizar su Plan Familiar de Protección Civil, preparar su Mochila de Emergencia, definir puntos de reunión, identificar las rutas de evacuación y ubicar el refugio temporal más cercano, a fin de actuar de manera organizada y oportuna en caso de una emergencia.
La CNPC en conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) mantiene un monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas y, en coordinación con las autoridades de los tres órdenes de gobierno, da seguimiento a las zonas con mayor riesgo, para informar a la población con oportunidad.
Se exhorta a la ciudadanía a mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales y a seguir las indicaciones de Protección Civil de su localidad.
“Tormenta negra”, término que se volvió viral
A través de redes sociales circula información acerca de la «tormenta negra», un fenómeno meteorológico intenso, que podría significar lluvias fuertes por al menos 72 horas en todo el país, pero, ¿qué tan cierto es?
De acuerdo con la Plataforma Digital de Alertamiento y Gestión Integral de Riesgos de México (SASSLA Clima), el término «lluvia negra» o «tormenta negra» proviene del sistema de advertencias del observatorio de Hong Kong (Black Rainstorm Warning).
El sistema es una alerta meteorológica que utiliza un semáforo de colores ámbar, rojo, rojo con negro y negro, para clasificar la intensidad de sus precipitaciones, siendo la tormenta negra el fenómeno más intenso.
Al respecto, el gobierno de la Ciudad de México, junto con la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), tiene la «Red de Alerta Temprana Meteorológica», en la cual, cada día, advierten sobre los fenómenos climáticos y su intensidad.
La escala se conforma por los colores verde, amarillo, naranja, rojo y púrpura, siendo este el más intenso. Por lo que la «tormenta negra», equivaldría a la alerta púrpura.
El propósito del sistema de alerta temprana es prevenir desastres mediante la vigilancia, monitoreo y planes de respuesta o contingencia a la población antes de la ocurrencia de fenómenos climáticos severos.
Es por eso que SASSLA Clima destacó que usar el término «Tormenta negra» para el pronóstico de nuestro país es puro sensacionalismo para generar pánico e interacciones en redes sociales.
Enfatizó que los que se registra en el territorio nacional son las lluvias normales de la temporada de verano provocadas por Ondas Tropicales e inestabilidad atmosférica. Ante información climatológica de dudosa credibilidad, se recomienda consultar instituciones oficiales).
Inundaciones urbanas: una combinación de factores
Al respecto de las inundaciones en vialidades y zonas habitacionales de la CDMX, las lluvias intensas tienen efectos especialmente severos en entornos urbanos donde:
- El crecimiento poblacional ha sido acelerado,
- La infraestructura de drenaje está rebasada,
- Existen hundimientos del terreno,
- Se ha incrementado el escurrimiento por superficies pavimentadas.
En zonas donde antes no se registraban encharcamientos, ahora se presentan inundaciones. Esto se debe a múltiples factores urbanos que alteran el comportamiento natural del ciclo hidrológico.
Hay regiones que son muy vulnerables a las lluvias intensas por actividades humanas que incluyen fallas en el drenaje por acumulación de basura, el vertido de grasas y desechos en coladeras, y la expansión urbana descontrolada, especialmente en zonas altas, impiden la infiltración del agua y sobrecargan el sistema de drenaje, lo que agrava la situación en zonas bajas.













