Reprobados en educación básica, pero la enseñanza superior tampoco se salva
Miguel Ángel Rivera, Opinión martes 8, Sep 2026CLASE POLITICA. Miguel Ángel Rivera
Después de la vergüenza de aparecer en el sitio penúltimo (37 de 38) entre los países pertenecientes a la OCDE en ciencias y comprensión lectora, y el antepenúltimo (puesto 36) en matemáticas, se deberían tomar medidas urgentes para elevar la calidad de la eduación pública, pero los primeros indicios acerca del presupuesto federal para el año venidero señalan que apenas se cubrirá el margen derivado de la inflación, es decir, en la práctica no habrá ningún aumento.
En este caso, la llamada Cuarta Transformación no tiene el recurso de culpar a los antiguos gobiernos del PRI y el PAN, ya que los estudiantes que presentaron este examen tienen en promedio 15 años de edad, lo que significa que si se toma como referencia la edad mínima para ingresar a primaria, que es de 6 años, iniciaron sus estudios en 2017, pero han estado a cargo de los gobiernos de Morena durante 8 años o, al menos siete, si se considera que la 4T arrancó a finales de 2018.
Esos estudiantes mexicanos de 15 años alcanzaron, en Matemáticas 395 puntos, ubicándose entre los países con peores resultados y regresando a niveles similares a los de 2003. En lectura sumaron 415 puntos, lo que representa una caída de cinco puntos respecto a 2018 y, en Ciencias: 410 puntos, la puntuación más baja entre los países evaluados por la OCDE. El promedio de los estudiantes mexicanos cayó siete puntos respecto a 2022 y sólo tres de cada 10 alcanzaron el nivel básico de competencia.
Además, en el área de pensamiento creativo, evaluada por primera vez en PISA 2022, México obtuvo solo 29 puntos, una cifra muy por debajo del promedio global.
En el ámbito latinoamericano, México quedó rezagado respecto a países como Chile, Uruguay y Costa Rica, que obtuvieron mejores resultados en todas las áreas evaluadas.
Al presentar el estudio, la OCDE destacó que informe PISA 2025 es el mayor análisis realizado hasta la fecha, ya que contó con la participación de 760,000 estudiantes de 91 países y economías. Esta edición se centró en las ciencias, donde el rendimiento medio se estabilizó entre 2022 y 2025 en los países de la OCDE, tras la caída registrada entre 2009 y 2022.
Entre 2015 y 2025, la puntuación media en lectura disminuyó 28 puntos en los países de la OCDE, lo que equivale a un año y medio de aprendizaje aproximadamente. La puntuación en matemáticas cayó 22 puntos, lo que representa algo más de un año de aprendizaje. Entre los participantes no pertenecientes a la OCDE, durante ese mismo período, la puntuación en lectura cayó 16 puntos y la puntuación en matemáticas, 8 puntos.
Con todos estos datos negativos, la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo –quien sabe de los beneficios de una buena educación, ya que tiene el grado académico de doctora– intentó una defensa de la llamada Nueva Escuela Mexicana, inventada por el actual régimen.
En su conferencia mañanera, la mandataria sostuvo que el descenso en matemáticas, lectura y ciencias también ocurre en otros integrantes de la OCDE, es decir, el fácil recurso de señalar que también otros fallaron. “Mal de muchos, consuelo de tontos”.
A esto último hizo referencia la mandataria. Dijo que “el reporte de la OCDE lo asocian a las famosas plataformas digitales que hemos estado estudiando aquí. Entonces, no es exclusivo de México. Y en el caso de matemáticas, sí hay una disminución, pero hay otros países donde también hay disminuciones, no por mal de muchos, pero siempre hemos criticado la prueba PISA por eso”.
La Presidenta no olvidó hacer propaganda a la llamada Cuarta Transformación. Afirmó que, al analizar los resultados de la prueba Pisa hay un reconocimiento por el incremento del conocimiento de ciencias que se debe agradecer a la referida Nueva Escuela Mexicana. Para validar su comentario mostró un video de la misma OCDE que reconoce el caso de los estudiantes mexicanos.
En ese video, el director de Educación y Competencias de la OCDE, Andreas Schleicher, manifestó: “Pisa se encuentra en una época en la que muchos sistemas educativos en todo el mundo han visto cómo los resultados de aprendizaje han disminuido. México ha demostrado resiliencia. El foco principal de esta última evaluación de PISA se ha mantenido estable desde 2022 y en la lectura México ha mantenido en general su corona, mientras que muchos otros países han retrocedido, y eso realmente importa”.
Escribo esto antes de que el secretario de Hacienda presente el denominado Paquete Económico, que incluye el proyecto de Presupuesto Federal para 2027, que de acuerdo con las estimaciones previas no tendrá ningún cambio significativo, por lo cual retomo los comentarios del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria respecto al presupuesto que se ejerce en el presente año.
Ese organismo especializado señaló que el monto destinado a educación en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026 asciende a 1 millón 253 mil 947 millones de pesos (mdp), equivalente al 3.4 % del PIB, nivel que se mantiene por debajo de la recomendación internacional de destinar entre 4% y 6%. Pero no sólo eso, la Ley General de Educación establece que el monto anual destinado a la educación pública no podrá ser menor al 8 por ciento del Producto Interno Bruto. Ya se sabe que para la 4T “no me vengan con que la ley es la ley”, por lo que estamos bastante lejos de ese ideal.
Es de recordar que en esos comentarios acerca del presupuesto para 2026 el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) destacó que se trataba del primer presupuesto totalmente definido por el gobierno de la presidenta Sheinbaum y por tanto se debe considerar como señal de política educativa del régimen.
El organismo no gubernamental indicó que el PEF 2026 registró un incremento real de 3% respecto a 2025, concentrado principalmente en la Educación Básica (EB) y en el predominio de las transferencias monetarias.
“Este patrón contrasta la expansión estimada de alrededor de 5 millones de personas beneficiarias adicionales en EB con los recortes en Educación Superior (ES), al focalizar el crecimiento del gasto en apoyos directos más que en capacidades institucionales. Esta configuración refuerza los retos de articulación del sistema educativo, permanencia escolar y continuidad de las trayectorias educativas”.
Más severa resulta una nota de Yahoo Noticias basada en opiniones del especialista Cristian Ramos, maestro en Administración Pública.
En 2026, dice esa información, México asignó 1 millón 131 mil 253 pesos a la educación y pese a que los números sugieren un incremento importante en el presupuesto, la realidad es que los recursos destinados arrastran una década de estancamiento, pérdidas frente a la inflación y el crecimiento económico.
“El país se encuentra alejado de llegar al mandato de la Ley General de Educación de invertir 8% del Producto Interno Bruto (PIB) en el sector, ya que en México solamente se destina 3.4%, es decir, poco menos de la mitad de la meta.
“Este escenario responde a un cambio en las prioridades del Estado, ya que en los últimos diez años México transitó de un modelo centralizado en la evaluación docente y la infraestructura física a una estrategia enfocada casi exclusivamente en la política social y las transferencias directas por medio de becas y apoyos, explicó el maestro Cristian Ramos,
En otras palabras, el dinero que se escatima para mejorar instalaciones, equipamiento y prestaciones para el personal del sistema educativo nacional se desvía en las llamadas becas para estudiantes, que no sirven para aumentar el nivel educativo, pero aseguran votos a Morena y sus rémoras, por el “agradecimiento” de los padres de familia.
La crisis en educación no se limita a la educación básica. Las carencias alcanzan a los estudios superiores.
Por ejemplo, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), lanzó una alerta al advertir que este año el presupuesto para las universidades debe tener incrementos considerables, pues ya no aguantarán otro año con el mismo presupuesto.
En sesión a puerta cerrada, los integrantes de la ANUIES, advirtieron que el financiamiento de 2027 debe corregir un rezago que ya compromete operación, matrícula y servicios básicos y eso en un ambiente en que la 4T exige que se admita a todos los aspirantes.
¿Cómo hacerlo? Eso es problema de las universidades.














