Organizaciones piden actualizar impuesto a bebidas alcohólicas
* Especiales martes 15, Sep 2026
- Representarían 28.4 mil mdp adicionales para las arcas
- Señalan que con un mayor gravamen disminuirían enfermedades y violencia ocasionada por su consumo

Los costos directos e indirectos derivados de enfermedades causadas por el alcohol rebasan los 552 mil millones de pesos anuales. Esa carga incluye efectos sobre la salud y consecuencias económicas y sociales para las familias.
La Red de Acción sobre Alcohol (RASA), conformada por varias organizaciones, pidieron a legisladores incorporar la actualización del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), a bebidas alcohólicas en el Paquete Económico 2027, resultaría en una recaudación de 28.4 mil millones de pesos adicionales para las arcas.
Señaló que el compromiso de no crear nuevos impuestos no es un obstáculo para el IEPS a bebidas alcohólicas, pues ya existe —26.5, 30 y 53 por ciento, según su graduación alcohólica—, y estas tasas no se han modificado desde 2014.
Además, gravan el precio del producto y no la cantidad de alcohol que contiene. Actualizar su esquema y aumentarlo no es crear un impuesto nuevo, es corregir un rezago que ha hecho del alcohol un producto cada vez más barato.
Mientras en 2026 se actualizaron los impuestos a bebidas azucaradas y tabaco, el alcohol volvió a quedar fuera, detalló la Red.
Hoy en día, un pan de caja chico cuesta, en promedio, 48 pesos, mientras que una caguama cuesta 35 pesos y una pachita de destilado, 29 pesos, según el cálculo de RASA con base en los precios de tiendas de conveniencia.
Las bebidas alcohólicas en México están entre las más baratas de América Latina y su precio no ha aumentado en términos reales en la última década.
Mientras el gobierno federal anunció un incremento histórico en el presupuesto de salud, dejó intacto el impuesto a un producto que genera costos por más de 552 mil millones de pesos al año, muy por encima de lo que se recauda por su venta.
Luis Alonso Robledo, vocero de la RASA, sentenció que México no puede seguir tratando al alcohol como si fuera un producto cualquiera.
“No es posible que un pan de caja, un bien que puede consumir toda una familia, resulte más caro que adquirir una caguama o una pachita. Es más caro alimentar a los hijos que comprar un producto que genera enfermedades, muertes y costos que terminan pagando las familias y el Estado. Por esto, exigimos a las y los diputados que en la discusión del Paquete Económico 2027 se refleje esa realidad”, señaló.
Costos por enfermedades causadas por consumo
De acuerdo con las estimaciones presentadas por las organizaciones, los costos directos e indirectos derivados de enfermedades causadas por el alcohol rebasan los 552 mil millones de pesos anuales. Esa carga incluye efectos sobre la salud y consecuencias económicas y sociales para las familias.
Las agrupaciones señalaron que esa cifra contrasta con los ingresos que genera el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a las bebidas alcohólicas. Según su posicionamiento, la recaudación apenas cubre una porción menor de los recursos públicos destinados a atender los daños vinculados con el consumo.
Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa MX, sostuvo que el debate legislativo sobre el Paquete Económico abre la posibilidad de revisar la estructura vigente del impuesto. El llamado se dirigió a la Comisión de Hacienda y Crédito Público, la Junta de Coordinación Política y los legisladores federales.
Impuestos bajos y bebidas alcohólicas asequibles
Carlos Guerrero, economista de la salud senior de Economics for Health-Johns Hopkins University, afirmó que los impuestos mexicanos a las bebidas alcohólicas se encuentran entre los más bajos del mundo. A su juicio, ese nivel tributario permite que estos productos mantengan precios asequibles en el país.
Guerrero añadió que el Paquete Económico 2027 no prevé cambios a la Ley del IEPS para bebidas alcohólicas. También indicó que existe un pronóstico de menor recaudación por ese impuesto durante 2027 respecto de 2026.
Para el especialista, mantener sin cambios los impuestos deja pendientes ajustes a la estructura del IEPS y conserva el nivel de asequibilidad de las bebidas alcohólicas. El planteamiento de las organizaciones vincula esa revisión con efectos sobre la salud y las finanzas públicas.
Proponen usar el IEPS como herramienta de prevención
El vocero de RASA señaló que elevar los impuestos puede reducir el consumo y prevenir enfermedades, lesiones y muertes. Dijo que la discusión no debe limitarse a la recaudación, sino considerar el precio del alcohol frente a los daños que atribuyen a su consumo.
Robledo afirmó que una modificación fiscal buscaría reducir la accesibilidad del producto y que el precio refleje, al menos parcialmente, el costo que paga la población por los daños relacionados con el alcohol.
Luis Alfonso Godínez, vocero de la Fundación para el Fortalecimiento de la Salud en México (Funsamex), sostuvo que la política fiscal puede servir a objetivos de salud pública si tiene sustento en evidencia. También pidió diálogo entre autoridades, academia, sociedad civil y los sectores involucrados.
















