Hoteles del Caribe mexicano gastan hasta 30 mdd al año para contener el sargazo
Turismo domingo 20, Sep 2026
- Impacto ambiental y económico
- La inversión incluye personal, maquinaria, embarcaciones, barreras, buzos especializados e investigación

Hoteleros del Caribe mexicano gasta hasta 30 millones de dólares al año para para contener el sargazo y evitar la pérdida de arena durante su limpieza, mediante barreras, embarcaciones y sistemas de cribado.
De entre 20 y 30 millones de dólares al año es el gasto de hoteleros del Caribe para contener el sargazo y evitar la pérdida de arena durante su limpieza, mediante barreras, embarcaciones y sistemas de cribado que permiten separar la macroalga y devolver la arena a las playas.
La inversión incluye personal, maquinaria, embarcaciones, barreras, buzos especializados e investigación para enfrentar el arribo masivo de sargazo, que este año está cerca de alcanzar las 128,000 toneladas recolectadas en Quintana Roo, de acuerdo con datos del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano,
Cifras de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente estatal establecen que el municipio más afectado es Playa del Carmen, con 42,942 toneladas de sargazo, seguido de Benito Juárez, donde se encuentra Cancún, con 30,454 toneladas.
Vicente Madrigal, presidente del Comité de Promoción de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, explicó que, además de mantener la limpieza de las playas, los esfuerzos del sector se enfocan en buscar estrategias para que los turistas conozcan otros atractivos del destino.
“Como vemos, aparentemente, la temporada de sargazo va disminuyendo; sin embargo, es un tema que tenemos año con año y nosotros nos estamos enfocando a continuar haciendo promoción, a continuar encontrando variables para que nuestros huéspedes sigan viniendo al destino”, señaló.
Madrigal, también director comercial de Grupo Lomas, explicó que la cadena destina aproximadamente 30 millones de pesos anuales a la limpieza del sargazo en sus hoteles, incluida una barrera instalada en Maroma.
“Sobre todo, el beneficio que nosotros tenemos es lograr que nuestros huéspedes vean las playas un poco más limpias”, señaló.
Tecnología para recuperar la arena
Para enfrentar el sargazo, Palace Company desarrolló un sistema híbrido que comienza en el mar y combina barreras de contención con cuatro embarcaciones especialmente diseñadas para recolectar y trasladar la macroalga.
“Las barreras funcionan como elemento de contención y desviación y, al mismo tiempo, los barcos nos ayudan a recolectar todo ese sargazo que es contenido en estas barreras”, explicó a EFE el biólogo Gerardo Castañeda Ramírez, gerente operativo ambiental de la empresa.
Entre las embarcaciones se encuentra el Nova Harvest, un barco tipo catamarán equipado con una banda recolectora y brazos que pueden ampliar su apertura en función de la cantidad de sargazo acumulado.
El material recogido pasa a pontones de carga equipados con grandes sacos y capacidad para almacenar hasta 20 metros cúbicos de sargazo. Una vez llenos, son sustituidos por otros para mantener la recolección mientras el material es trasladado hacia tierra.
“Cuando se llena un barco se desengancha, tenemos otro pontón de carga, se inserta y hacemos el sistema dinámico, mientras el que está lleno va a descargar”, detalló Castañeda.
El proceso continúa en una planta de tratamiento habilitada desde 2015, donde una máquina diseñada para soportar la salinidad, los grandes volúmenes de sargazo y el contacto con la arena criba el material y separa la arena de restos vegetales y residuos plásticos.
La arena recuperada puede así reincorporarse a la playa para restaurar y estabilizar las zonas afectadas. Desde 2015, la empresa ha procesado más de un millón de metros cúbicos de sargazo y ha devuelto cerca de 100,000 metros cúbicos de arena a sus playas, según Castañeda.
“Si por un lado tenemos que atender el tema del sargazo, que eso es indudable, por el otro lado está el tema de la recuperación de esa arena”, subrayó. “¿Qué vamos a hacer? Recuperarla, porque no podemos quedarnos sin playa en estos destinos”.
Los esfuerzos privados se desarrollan mientras los tres niveles de Gobierno mantienen programas de contención y retiro del sargazo y preparan la Estrategia de Atención y Manejo del Sargazo anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum, que prevé una inversión superior a los 115 millones de dólares.
Plan de Sheinbaum para combatir el sargazo
El plan presentado en julio por el gobierno federal contempla cuatro fases: Recolección en aguas abiertas, recolección en aguas someras, retiro en playas y disposición final del material.
Para reforzar la primera línea de contención, el Gobierno de Claudia Sheinbaum anunció una inversión de 2 mil 635 millones de pesos. En una primera etapa se prevé adquirir dos remolcadores y seis embarcaciones sargaceras costeras, además de desplegar 1.5 kilómetros de barreras dinámicas y alrededor de 50 kilómetros de barreras de contención en zonas de Cancún, Playa del Carmen, Tulum, Puerto Morelos y Mahahual.
La estrategia pretende elevar inicialmente la capacidad de recolección marina a mil 870 toneladas diarias y, posteriormente, alcanzar las 4 mil toneladas al día en 2027.
Además, Fonatur, Semarnat y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación coordinarán con la iniciativa privada la disposición final del sargazo en cuatro sitios especializados, con la intención de aprovecharlo para producir biofertilizantes, biocarbón y biogás.
Efectos de arribazones en exceso
Problemas a la salud
- Síntomas respiratorios: Causa irritación en la nariz, garganta y vías respiratorias, además de dificultad para respirar.
- Efectos neurológicos: La exposición al gas acumulado provoca dolores de cabeza, mareos, fatiga y vértigo.
Daños en la piel: El contacto directo con el alga descompuesta genera dermatitis, erupciones y quemaduras.
Impacto ambiental y económico
- Afectación marina: Bloquea la luz solar y reduce el oxígeno en el agua, lo que asfixia a los corales y peces.
- Golpe al turismo: Su acumulación masiva en las costas de Quintana Roo ahuyenta a los visitantes y afecta gravemente la economía local.
















