Proponen incentivos fiscales para enfrentar crisis del sargazo
Quintana Roo lunes 21, Sep 2026
- Hay 198 iniciativas de aprovechamiento
- Piden que no toda la carga recaiga en negocios, que ya enfrentan menos clientes

Prestadores de servicios proponen incentivos fiscales que permitan atender el fenómeno del sargazo en Quintana Roo.
Por redacción DIARIOIMAGEN
Cancún. El dirigente nacional de la Canaco-Servytur, Octavio de la Torre de Stéffano, anunció la instalación de una mesa de trabajo con la Secretaría de Hacienda, Semarnat, Sectur y gobiernos locales, junto con el sector empresarial, para diseñar incentivos fiscales que permitan atender el fenómeno del sargazo en Quintana Roo sin que toda la carga recaiga en negocios que ya enfrentan menos clientes.
La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo busca integrarse a proyectos con inversión federal y formar parte de cadenas de valor, como el plan de limpieza de playas —que contempla más de 2 mil 635 millones de pesos de inversión pública—, además de iniciativas como el Tren Maya y el Distrito Financiero y Tecnológico de Cancún.
Actualmente existen 198 iniciativas de aprovechamiento del sargazo, de las cuales 11 tienen potencial industrial. Al menos 39 empresas ya generan productos derivados de la macroalga, lo que abre la puerta a un modelo de economía circular. La titular de Desarrollo Económico de Solidaridad, Estefanía Hernández, subrayó que la administración municipal busca convertir el reto en oportunidad de negocio, transformando el alga en biogás y plásticos, en coordinación con el CICY en Playa del Carmen.
La confederación presentó un paquete de ocho medidas para atender el sargazo, entre ellas la necesidad de presupuestos multianuales y planeación permanente, dado que el fenómeno dejó de ser estacional. “Cada tonelada que llega a las costas puede convertirse en reservaciones perdidas, menor consumo y menores ingresos”, advirtió De la Torre, al insistir en que el problema debe asumirse como una responsabilidad compartida, no como un “impuesto invisible” para las empresas turísticas.
El líder empresarial recordó que el turismo aporta 12 billones de dólares a la economía global, equivalente al 9.9% del PIB mundial, y sostiene 376 millones de empleos. En Quintana Roo, el sector hotelero enfrenta gastos superiores a 150 millones de dólares anuales para atender el sargazo, mientras que actividades como el turismo de bodas han sufrido caídas significativas.
Hasta ahora se han retirado más de 96 mil toneladas de sargazo en el estado, aunque se estima que en el océano flotan hasta 40 millones de toneladas de biomasa.
Sobre el Tren Maya y el Distrito Financiero de Cancún, De la Torre señaló que se busca garantizar que estas obras sean sustentables y sostenibles, en un contexto de calentamiento
global. Incluso se plantea que el tren pueda transportar carga, siguiendo modelos de países desarrollados donde el ferrocarril es clave para la logística.
Mercadito Maya busca abrir espacio en Playa del Carmen
La Asociación Civil Asesores Administrativos y Profesionistas de Quintana Roo anunció un proyecto para impulsar a comunidades mayas en la comercialización directa de sus productos en Playa del Carmen, sin intermediarios.
De inicio, serán 35 familias de Chanchén las que participen, llevando a la ciudad productos como chile habanero, huevo de patio, limón, naranja agria, pitahaya y piña, además de artesanías como blusas bordadas, hipiles, hamacas y carteras. La presidenta de la asociación, Zureima Dzib Chan, explicó que el objetivo es que los productores puedan mantener a sus familias con ingresos más justos.
El proyecto contempla instalarse en el parque del fraccionamiento Villamar 1, ubicado sobre la avenida Chemuyil, junto al parque Xca Ha. Para ello, se gestionan permisos municipales y se busca que el gobierno de Estefanía Mercado Asencio otorgue facilidades que permitan arrancar en octubre próximo.
En total, se ofrecerán 33 productos del campo y diversas artesanías, con la intención de vincular directamente a los productores mayas con consumidores y establecimientos locales.
La iniciativa pretende que las comunidades mayas tengan acceso a un mercado urbano donde puedan vender sin intermediarios, generando un modelo de comercio justo que fortalezca la economía familiar y preserve tradiciones culturales.
















