Sureste: otros 56 inmuebles son expropiados para el Tren Maya
Quintana Roo miércoles 26, Mar 2025- 23 se encuentran en 4 municipios de Q. Roo
- Los terrenos serán para la construcción de infraestructura pública relacionada con tramos 5, 6 y 7

Por redacción DIARIOIMAGEN
Chetumal. – El gobierno federal ha anunciado la expropiación de 56 inmuebles en el sureste mexicano como parte de los esfuerzos para avanzar en la construcción del Tren Maya, uno de los proyectos insignia de infraestructura en el país. De estos inmuebles, 23 se encuentran en cuatro municipios de Quintana Roo: Playa del Carmen, Lázaro Cárdenas, Felipe Carrillo Puerto y Othón P. Blanco (Chetumal).
La expropiación, publicada en el Diario Oficial de la Federación, abarca una superficie total de 327,898.509 metros cuadrados. Los terrenos serán destinados a la construcción de infraestructura pública relacionada con los tramos 5, 6 y 7 del Tren Maya. Según el decreto, la ocupación de los bienes será inmediata, aunque se garantiza la indemnización a los propietarios legítimos.
En el caso de Quintana Roo, los inmuebles expropiados incluyen:
– Playa del Carmen: 12 polígonos que suman 10,195.44 metros cuadrados.
– Lázaro Cárdenas: Un inmueble de 20,964.06 metros cuadrados.
– Felipe Carrillo Puerto: Tres inmuebles con una superficie total de 5,474.44 metros cuadrados.
– Othón P. Blanco: Siete inmuebles que abarcan 4,001.059 metros cuadrados.
La expropiación ha generado diversas reacciones entre los habitantes y propietarios de los terrenos afectados. Mientras algunos reconocen la importancia del proyecto para el desarrollo económico y turístico de la región, otros expresan preocupación por la falta de claridad en los procesos de indemnización y el impacto ambiental que podría generar la construcción del Tren Maya.
Asimismo, se contemplan inmuebles de propiedad privada, ubicados en los municipios de Palenque en el estado de Chiapas; Tenosique y Balancán, en Tabasco; Candelaria, Campeche, Hecelchakán, Dzibalché, Champotón, Escárcega y Calakmul en Campeche; y Tixpéhual, Chemax, Umán, Sudzal, Kantunil, Uayma y Valladolid en el estado de Yucatán.
El Tren Maya, que recorre más de 1,500 kilómetros a través de cinco estados del sureste mexicano, busca impulsar el turismo, generar empleos y conectar comunidades. Sin embargo, el proyecto ha enfrentado críticas por posibles afectaciones a ecosistemas sensibles y comunidades indígenas.
La expropiación de estos inmuebles representa un paso significativo para avanzar en la construcción de los tramos pendientes, pero también subraya la necesidad de equilibrar el desarrollo con la protección del medio ambiente y los derechos de las comunidades locales.
Piden viajes más frecuentes del Tren Maya
En Chetumal, la presidenta del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Wilma Contreras Canto, ha destacado la necesidad de aumentar la frecuencia de los viajes del Tren Maya, mientras se espera un informe oficial sobre la calidad de los puentes construidos en la región. Aunque las autoridades han asegurado que no hay riesgos estructurales, la empresaria insiste en que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), responsable de la obra, presente un reporte formal.
Los puentes construidos en comunidades como Huay Pix y Xul-Ha, así como en la Expofer, han sido objeto de inquietud por parte de líderes empresariales y locales. Según Contreras Canto, aunque el secretario de Obras Públicas, José Rafael Lara Díaz, ha garantizado que los puentes son seguros y reciben mantenimiento constante, la falta de un informe detallado por parte de la Sedena genera incertidumbre.
Además, se han reportado problemas en el puente de acceso entre Chetumal y Belice, donde visitantes han enfrentado dificultades con el personal de migración. Contreras Canto subrayó la importancia de mejorar el trato hacia los visitantes beliceños, quienes representan un motor económico clave para la región.
La apertura de la estación del Tren Maya en Chetumal ha sido bien recibida, con una alta demanda de boletos. Sin embargo, Contreras Canto considera que ampliar los horarios de salida y llegada sería un gran acierto para satisfacer las necesidades de los usuarios y potenciar el impacto económico del proyecto.
La empresaria enfatizó que, aunque el Tren Maya representa una oportunidad significativa para el desarrollo de la región, es crucial garantizar la calidad de la infraestructura y optimizar su operación. La colaboración entre autoridades, empresarios y la comunidad será esencial para maximizar los beneficios de este ambicioso proyecto.













