Obispo llama a sumar esfuerzos para prevenir paternidad infantil
Quintana Roo miércoles 22, Oct 2025- Una urgencia de conciencia social
- Un adolescente fue registrado oficialmente como padre en Othón P. Blanco

Llaman a las autoridades de los tres niveles de gobierno a sumar esfuerzos con la Iglesia y la sociedad civil para prevenir la paternidad infantil.
Por redacción DIARIOIMAGEN
Chetumal.- En un llamado urgente a la conciencia social, Pedro Pablo Elizondo, obispo de la diócesis Chetumal-Cancún, exhortó a las autoridades de los tres niveles de gobierno a sumar esfuerzos con la Iglesia y la sociedad civil para prevenir la paternidad infantil en Quintana Roo. El mensaje fue emitido tras conocerse un caso documentado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el que un adolescente de 12 años fue registrado oficialmente como padre en el municipio de Othón P. Blanco durante 2024.
El caso, que involucra a una madre de 38 años, representa una diferencia de edad de 26 años, la segunda más amplia entre las 30 paternidades infantiles registradas a nivel nacional. El obispo calificó el hecho como “una señal de alerta sobre la falta de educación sexual, la inmadurez física y espiritual, y la ausencia de redes de protección para menores”.
“Esta problemática lleva ya mucho tiempo, y sin embargo no se ha atendido con la seriedad que merece”, declaró Elizondo, quien pidió que se refuercen los programas de prevención, orientación familiar y acompañamiento psicológico en escuelas y comunidades vulnerables.
Durante su intervención, el obispo subrayó que la familia es la primera iglesia doméstica y que los padres deben ser “pastores de sus hijos”, guiándolos con responsabilidad y afecto. También advirtió que las dificultades económicas o laborales no deben justificar el descuido ni el maltrato, y que los hijos deben ser vistos como una bendición, no como una carga.
Elizondo instó a que la Iglesia, el Estado y la sociedad trabajen juntos para erradicar la paternidad infantil, que muchas veces está ligada a contextos de abuso, desinformación y pobreza estructural.
Organizaciones como Agenda Juvenil del Caribe y Red de Derechos de la Infancia en México han respaldado el llamado del obispo, proponiendo que se implementen campañas de educación sexual integral, se fortalezcan los mecanismos de denuncia y se garantice el acceso a servicios de salud reproductiva para adolescentes.
Por su parte, autoridades del DIF estatal y municipal han anunciado que revisarán los protocolos de atención a menores en situación de riesgo, y que se buscará articular acciones con el sector educativo y religioso.
Un padre de 12 años y una madre de 38
El caso registrado en el municipio de Othón P. Blanco, Quintana Roo, ha encendido las alarmas sobre la paternidad infantil en México: un niño de 12 años fue oficialmente registrado como padre durante 2024, mientras que la madre del recién nacido tenía 38 años. Esta diferencia de 26 años entre ambos lo convierte en el segundo caso con mayor brecha de edad entre los 30 casos de paternidad infantil documentados a nivel nacional por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El caso fue revelado por el Inegi como parte de su monitoreo de nacimientos registrados en el país. Según el organismo, el caso de Quintana Roo solo es superado por uno ocurrido en Puebla, donde un menor de 12 años fue registrado como padre de un bebé cuya madre tenía 40 años, marcando una diferencia de 28 años.
Otros casos similares se han documentado en Silao, Guanajuato (niño de 12 y madre de 37), Villa Victoria, Estado de México (niño de 12 y madre de 33), y Monterrey, Nuevo León (niño de 12 y madre de 31), lo que refleja una problemática extendida y preocupante.
El caso ha generado reacciones de indignación y preocupación entre autoridades, organizaciones civiles y líderes religiosos. Por su parte, colectivos como Agenda Juvenil del Caribe y Red por los Derechos de la Infancia en México han exigido que se investigue si existió abuso o coerción, y que se garantice atención psicológica y legal tanto para el menor como para el recién nacido.
Especialistas en derechos de la infancia advierten que estos casos no solo reflejan vacíos legales, sino también falta de educación sexual integral, desigualdad social y desprotección institucional. En muchos casos, los menores no comprenden las implicaciones de la paternidad ni cuentan con redes de apoyo adecuadas.













