Casos de gusano barrenador aumentaron un 50%
Quintana Roo domingo 23, Nov 2025- Se agrava el problema en un mes

Gusano barrenador aumenta 50% en Quintana Roo; suman más de 230 casos.
Chetumal.- El gusano barrenador del ganado, una plaga que afecta gravemente la salud animal y la productividad pecuaria, ha registrado un repunte alarmante en Quintana Roo. De acuerdo con Sergio Crisanto Morteo, presidente del Comité de Fomento y Protección Pecuaria, los casos se dispararon en menos de un mes: de 148 a mediados de octubre a 235 en la primera semana de noviembre, lo que representa un incremento del 50%.
Los municipios de Bacalar y Othón P. Blanco concentran más del 50% de los reportes, con 80 y 70 casos respectivamente. Esta situación preocupa a los productores locales, pues la plaga provoca lesiones graves en el ganado y puede derivar en pérdidas económicas significativas.
Crisanto Morteo advirtió que la cifra oficial podría ser aún mayor, ya que muchos productores no reportan la presencia del gusano barrenador en sus animales. Esta falta de notificación complica la contabilización real y limita la capacidad de respuesta de las autoridades sanitarias.
Para contener la expansión de la plaga, se han implementado acciones como la entrega gratuita de ivermectina a los productores, medicamento que ayuda a controlar la infestación. Además, se mantiene coordinación con instancias federales y programas binacionales, ya que México y Estados Unidos trabajan en la producción de 500 millones de moscas estériles como estrategia de control biológico.
El Comité de Fomento y Protección Pecuaria confía en que las medidas adoptadas permitan reducir la incidencia en los próximos meses. Sin embargo, se reconoce que el reto principal es lograr que los ganaderos reporten oportunamente los casos y apliquen los tratamientos preventivos.
Quintana Roo enfrenta un repunte del gusano barrenador, con más de 230 casos confirmados y un aumento del 50% en menos de un mes, principalmente en Bacalar y Othón P. Blanco. Autoridades entregan medicamentos y refuerzan estrategias de control, aunque advierten que el subregistro podría ocultar una situación más grave.













