Jorge Caballero: «Las telenovelas se reinventan, pero mantienen su esencia»
* Destacadas, Espectáculos martes 3, Feb 2026- El actor nos cautivará en «Mi Rival»,
- La historia se estrena el 20 de abril por Las Estrellas

Jorge Caballero interpreta a Bryan, el asistente del personaje de Arturo Peñiche en «Mi Rival».
Por Arturo Arellano
Después de cuatro meses de grabación en San Luis Potosí, Jorge Caballero vive los últimos días de la producción de «Mi Rival», la novela que Las Estrellas estrenará el próximo 20 de abril, una coproducción de Carmen Armendariz que marca un punto de inflexión en cómo la televisión mexicana reimagina sus historias clásicas. El actor, quien ha construido una carrera sólida en la televisión mexicana y es pareja del cantante Esteman, reflexionó con DIARIO IMAGEN sobre el desafío de trabajar en este proyecto, la complejidad del personaje que encarna y la evolución del género telenovela en tiempos contemporáneos.
Con sentimientos encontrados por estar próximo a terminar el rodaje, Jorge Caballero describió la experiencia de estos cuatro meses lejos de casa con una mezcla de gratitud y nostalgia. «Ya estamos a una semana de terminar, son sentimientos encontrados porque por un lado la he pasado increíble, ha sido un proyecto lindo, con una historia interesante y compañeros espectaculares, es una familia linda entre todos, llevamos viviendo aquí 4 meses. Por otro lado, ansioso de ver a mi familia, a mi marido, a mi perro», expresó el actor con una sinceridad que refleja el costo emocional de las producciones televisivas de gran escala.
Del villano plano al
personaje multidimensional
«Mi Rival» retoma una narrativa que ha sido explorada en la televisión mexicana: la historia de una madre y una hija que se enamoran del mismo hombre. Sin embargo, esta versión busca inyectarle nuevas perspectivas y complejidades. En este contexto, Jorge Caballero interpreta a Bryan, «el asistente del personaje que interpreta Arturo Peñiche», explicó. «Me encargo de ejecutar todas las cosas que él va planeando, es muy divertido hacer puras maldades».
Lo que distingue el trabajo de Caballero es su empeño por no reducir al personaje a un villano unidimensional. «Uno debe encontrar la parte oscura de su ser y compartirla con el personaje, explorarla, aunque de pronto no estamos tan en contacto con eso», reflexionó sobre el proceso de construcción actoral. «Platicando con los productores traté de humanizar más el personaje, que no fuera solo villano, sino conocer sus motivos, saber por qué el personaje es así».
Esta búsqueda de profundidad narrativa también se reflejó en las orientaciones que recibió de la dirección. «Los directores me dieron una referencia clara e interesante, de El Popeye, que era uno de los asistentes y matones de Pablo Escobar», reveló Caballero, apuntando a la fuente de inspiración que moldearía su interpretación. Esta referencia proporciona un marco psicológico complejo: un hombre atrapado en un sistema que lo define, pero que posee vulnerabilidades que lo humanizaban.
El reto de la vulnerabilidad en la maldad
El desafío actoral más significativo para Caballero fue navegar esta dicotomía: mantener la amenaza y la malevolencia de un villano mientras se revelaban sus momentos de debilidad. «El reto más grande fue seguir una línea y mostrar su lado humano, porque sí quería que no fuera un villano chale, sino que tuviera momentos vulnerables, encontrarle esos sitios en la historia donde se vea débil», explicó con precisión actoral.
El trabajo físico también representó exigencias considerables. «Las escenas de acción también siempre son complicadas, hay que estar al pendiente y cuidadosos de no regarla», mencionó el actor, subrayando la dimensión práctica y el riesgo inherente a este tipo de producciones.
Una telenovela reinventada, pero reconocible
Aunque «Mi Rival» retoma una premisa conocida, Caballero enfatiza que la producción la actualiza significativamente. «Es una historia interesante que si bien ya se contó se le da una refrescada, no solo trata de una madre y una hija, sino también hay una historia policiaca, lo cual atrapa aún más», detalló sobre la trama. «Es una historia cien por ciento en locaciones, van a ver San Luis Potosí en su esplendor, las haciendas. Además con un elenco espectacular».
Esta aproximación contemporánea refleja una tendencia más amplia en la industria: la necesidad de mantener viva una tradición televisiva que define a la audiencia hispanohablante sin ignorar los cambios en el consumo de contenido y las expectativas narrativas.
El género que no desaparece
Para Jorge Caballero, la telenovela representa algo más que un género televisivo; es una expresión cultural fundamental del mundo latino. «La verdad es que la telenovela es un género que en el mejor de los sentidos lo mamamos como mexicanos y latinos, nos identificamos con eso porque con eso crecimos», afirmó con convicción. «Quizá lo mejor de las telenovelas es que ahora se hacen de otra perspectiva, pero nuestras referencias son los clásicos».
Su visión es esperanzadora y pragmática: «Es un género que no desaparece pero se reinventa. El melodrama es un género como la comedia, como la farsa, siempre va a existir. Mostramos un México actual con personajes más interesantes y humanos, estamos tratando de actualizarnos».
Esta filosofía de evolución sin ruptura es lo que sustenta producciones como «Mi Rival»: respetan la esencia del género que millones crecieron viendo, mientras abrazan una sensibilidad más contemporánea sobre la complejidad psicológica y moral de sus personajes.
Proyectos futuros y
descanso merecido
Más allá de «Mi Rival», Jorge Caballero tiene otros compromisos profesionales en el horizonte. «Se va a estrenar pronto una serie en la que estuve para HBO, la primera que producen con Telemundo. Se llama ‘Colisión’. Por lo pronto voy a descansar un poco para después buscar más audiciones para lograr entrar a más proyectos», expresó el actor, delineando sus planes inmediatos.
Con la cercanía del estreno de «Mi Rival» el 20 de abril, Jorge Caballero se encuentra en ese punto de transición donde una producción llega a su conclusión y otras aguardan en el horizonte. Su trabajo en esta novela no solo representa un capítulo más en su carrera actoral, sino una contribución tangible a cómo la televisión mexicana continúa evolucionando sin perder las raíces emocionales que la hicieron legendaria.












