Los Panchos lleva sus 80 años de tradición a Sabor es Polanco
* Destacadas, Espectáculos martes 10, Mar 2026- Con un foodtruck solar y tacos de carnitas gigantes
- La chef Mariana Guadarrama promete “una fiesta frente a frente” con los comensales, sorpresas gastronómicas y un gran sabor michoacano

La chef Mariana Guadarrama, embajadora de Los Panchos, se alista para llevar las legendarias carnitas a Sabor es Polanco 2026.
Por Arturo Arellano
Sabor es Polanco llega a su edición 12 consolidado como uno de los festivales gastronómicos más importantes de América Latina, un escaparate donde conviven alta cocina, tradición popular y propuestas vanguardistas. El próximo 14 y 15 de marzo, los jardines del Campo Marte se transformarán en un auténtico paraíso foodie, con más de 75 restaurantes y alrededor de 220 expositores listos para ofrecer a los asistentes un fin de semana de sabores, maridajes y aprendizaje culinario.
La experiencia no se limita a la degustación: el programa incluye más de 20 experiencias entre catas, master classes y activaciones especiales con sommeliers, maestros cerveceros, mezcaliers y tequileros. Desde el Wine Casino guiado por la sommelier Laura Santander, donde el público pone a prueba sus conocimientos sobre vino, hasta la posibilidad de armar tu propia pizza en Molto Sapori, el festival busca involucrar al público de manera lúdica e interactiva. La Revista Vatel llevará a cabo un ronqueo de atún en colaboración con Freshbox, mientras que BigBox ofrecerá una experiencia de coctelería con helados, muestra de la diversidad de propuestas que convivirán en un mismo espacio.
Para quienes buscan un nivel aún más elevado de exclusividad, el Pase Premium abre la puerta a una zona VIP diseñada para vivir la alta gastronomía en su máxima expresión. Ahí se concentrarán vivencias culinarias únicas a cargo de restaurantes como Pitiona, Augurio y Freshbox, además de experiencias como ostiones con champagne con Vino y se Fue, jamón ibérico y jerez con Cinco Jotas y pizzas premium con vino a cargo de Vyno. Desde el acceso general hasta la zona Premium, la premisa es la misma: dos días de celebración dedicados al gusto, la convivencia y la cocina en todas sus expresiones.
Los organizadores han subrayado que, además de la oferta gastronómica, Sabor es Polanco funciona como una plataforma para redescubrir restaurantes de la Ciudad de México y de otros puntos del país. En esta edición se incorporan por primera vez propuestas como Aromas, Asian Bay, Cachava, China Girl, Corazón de Maguey, Fabia, Fierro, King Cole, La Popular, Lilou, Loretta, Los Danzantes, Marganzo, María, Raíz y Tierra, Nao, Sunset Monalisa, Tacos del Valle, Tenampa, The Rooftop at Selina, Tierra y Cielo, Unicornio y Zanaya, que amplían el abanico de estilos y cocinas disponibles para el público. A ellas se suman nombres ya consolidados como The Palm, El Bajío, Alfredo di Roma, La Buena Barra, Mural de los Poblanos y, por supuesto, Los Panchos, que representará la tradición de las carnitas michoacanas en este gran escaparate.
Los Panchos: 80 años de carnitas e historia
En medio de una alineación que presume a algunos de los restaurantes más influyentes de la capital, Los Panchos llega a Sabor es Polanco como lo que es: una institución de la cocina popular mexicana. Fundado en 1945 por el matrimonio michoacano de Francisco Chischistz y Carolina Rodríguez, el restaurante nació como un pequeño negocio de comida mexicana que pronto se hizo famoso por sus carnitas y por el ambiente de reunión entre amigos. Ubicado en la colonia Anzures, muy cerca de Mariano Escobedo, el lugar creció al ritmo de su clientela, hasta convertirse en una de las taquerías más emblemáticas de la Ciudad de México.
“Somos un restaurante de 80 años de tradición, fundado en 1945 por un matrimonio michoacano, nuestra especialidad son las carnitas estilo Michoacán, pero también nos especializamos en comida mexicana, fritangas petroleras, cecina, mole de olla”, cuenta la chef Mariana Guadarrama, en entrevista para DIARIO IMAGEN. El mole de olla, en particular, se ha vuelto uno de los platillos más reconocidos de la casa, preparado desde hace décadas con espinazo de cerdo y siguiendo una receta que, como el resto del menú, se ha mantenido fiel a sus orígenes. “Las recetas son las mismas desde 1945, nunca hemos cambiado nuestra manera de elaborar la comida, son recetas que son tesoros, nuestras porciones son muy bastas”, subraya.
La historia de Los Panchos se ha escrito en tres generaciones, conservando la esencia de aquel proyecto inicial: un lugar para compartir carnitas jugosas y tortillas hechas a mano al momento, en un ambiente cercano y desenfadado. Publicaciones especializadas lo describen como un sitio que ha maravillado a paladares exigentes y que incluso se ha colocado entre los restaurantes icónicos del mundo por la calidad de sus tacos de carnitas, su chicharrón y otros platos tradicionales. En palabras de la propia chef, “el típico que no conoce Los Panchos pide cuatro tacos de carnitas, pero cuando los ve sabe que son tacos enormes; así está bien, así debe ser y es”, una declaración que resume la filosofía de abundancia y generosidad que distingue al lugar.
Hoy, además de su casa matriz en Anzures, Los Panchos ha llevado su sabor a varias sucursales dentro de El Palacio de Hierro, lo que le permite acercarse a nuevas generaciones y públicos. Mariana Guadarrama funge como chef ejecutiva y embajadora, supervisando la calidad en los distintos puntos y diseñando nuevas recetas que dialogan con la tradición sin perder el sello del restaurante. Esa doble condición —clásico de barrio y marca vigente a nivel nacional— explica por qué su presencia en Sabor es Polanco genera tanta expectativa entre los asistentes, que año con año buscan sabores reconocibles, pero también propuestas capaces de sorprender.
Tacos, foodtruck verde y sorpresas
Para la edición 2026 de Sabor es Polanco, Los Panchos apuesta por un formato que mezcla tradición con innovación tecnológica. “Este año vamos a tener los taquitos de carnitas y una sorpresa gastronómica”, adelanta Mariana Guadarrama. La sorpresa que sí está dispuesta a revelar es el cambio de formato: “No llevamos stand, sino un foodtruck, que irá decorado por nuestra característica marca y colores, lo que tiene de maravilloso es que es un foodtruck verde, genera su propia energía acondicionado con paneles solares; Los Panchos sigue estando en tendencia y a la vanguardia a pesar de que tenemos muchos años”.
La decisión de apostar por un foodtruck con energía solar no es casual, sino parte del esfuerzo del restaurante por mantenerse vigente en un contexto donde la sustentabilidad y la innovación son valores cada vez más apreciados por el público. Para un negocio que supera las ocho décadas de historia, presentarse en el festival con un vehículo “verde” es también una declaración de principios: demostrar que la tradición puede convivir con tecnologías más limpias y formatos móviles que se adaptan a nuevos escenarios urbanos. En medio de los jardines del Campo Marte, el foodtruck de Los Panchos promete convertirse en un punto de referencia visual y gastronómico, fácilmente identificable por sus colores y por el aroma inconfundible de las carnitas recién hechas.
Más allá de la propuesta técnica, Mariana insiste en que lo esencial será el encuentro directo con la gente. “Lo que queremos hacer es que la fiesta sea directamente en el festival, y nos podamos ver frente a frente; muchas veces no se tiene oportunidad de conocer cara a cara a tus comensales y ahora se puede, es maravilloso”, afirma. Por eso, adelanta que quienes se acerquen a su foodtruck no solo encontrarán tacos de carnitas estilo Michoacán, sino también “sorpresas” pensadas para consentir al público: “Como nos va a ir a visitar a nuestro stand, les vamos a dar sorpresas”, dice entre risas, dejando claro que la experiencia con Los Panchos en Sabor es Polanco irá más allá de una simple degustación.
En el corazón de esa experiencia están las recetas que no han cambiado desde 1945, cuidadas como si fueran un legado familiar. La chef describe las porciones como “muy bastas” y reconoce que la abundancia es parte fundamental de la identidad del restaurante. La escena se repite una y otra vez: alguien que no conoce el lugar pide cuatro tacos, pensando en el tamaño estándar, y se enfrenta de pronto a tortillas hechas a mano cubiertas por generosas porciones de carnitas doradas, costilla o cuerito. Esa misma lógica de “taco enorme” es la que Los Panchos quiere llevar a Sabor es Polanco, donde el reto será conquistar a un público que, en muchos casos, prueba el restaurante por primera vez en el contexto del festival.
De su taco favorito a los consejos para el festival
Hablar con Mariana Guadarrama es encontrarse con una energía desbordante y una profunda conexión afectiva con el restaurante que representa. Ella es una cocinera que combina tradición familiar con creatividad y una notable habilidad para comunicar lo que hace, tanto en persona como a través de redes y contenidos. En su día a día, además de fungir como chef ejecutiva y embajadora de Los Panchos, organiza eventos especiales y supervisa la calidad de las sucursales.
En la charla, la chef no duda en confesar sus gustos personales. “Mi taco favorito es costilla, cuero y achicalada, con salsa verde cruda, y la tostada de pata; es mi gusto culposo, esa solo está en Anzures, no en Palacio de Hierro, que son cinco”, comenta. La precisión con la que describe su taco ideal —una combinación de texturas entre la costilla carnosa, el cuero crujiente y la parte más jugosa de la carnita— confirma que, para ella, comer es tanto una experiencia emocional como técnica. Esa misma sensibilidad se refleja en otras creaciones de la casa, como el aguachile de cecina que ha mencionado en entrevistas como uno de los platos que más la representan, por su equilibrio entre acidez y picor.
Cuando habla de Sabor es Polanco, Mariana utiliza una comparación muy personal: “Me encanta ir a Sabor es Polanco porque siento que es como mi cumpleaños; me encuentro a todos mis amigos, Pili Maldonado, Lola Martín del Campo, Cuquis, Abel, Pepe Salinas, tantos chefs, amigos y colegas, que en realidad es una fiesta que vale la pena compartir”. La imagen es clara: más que un evento de trabajo, el festival se convierte para ella en una reunión anual con una comunidad de cocineros, sommeliers y productores con los que comparte historias, retos y celebraciones. No es casual que, año con año, su presencia genere filas largas en los stands o foodtrucks de Los Panchos, donde además de tacos se reparten abrazos, anécdotas y fotos.
La chef también tiene consejos muy concretos para quienes planean asistir al festival. “Chicas, no lleven tacones, lleven bloqueador, gorra y desayunen poquito”, recomienda con humor. Sus palabras sintetizan la experiencia de alguien que conoce bien la dinámica de Sabor es Polanco: largas caminatas entre stands, muchas horas al aire libre y una oferta gastronómica tan vasta que conviene llegar con hambre, pero no en ayuno total. El llamado no es solo a comer bien, sino a disfrutar sin prisas, cuidando detalles prácticos como la comodidad y la protección solar, para que nada distraiga de lo importante: el placer de comer, beber y compartir.
Un festival para redescubrir la cocina mexicana
La participación de Los Panchos en Sabor es Polanco se inscribe en un contexto donde la cocina mexicana se presenta en múltiples capas: desde propuestas de alta gastronomía hasta taquerías tradicionales con décadas de historia. En la lista de restaurantes participantes conviven espacios como The Palm, por sus cortes de carne; Alfredo di Roma, por su cocina italiana; El Bajío, referente de cocina mexicana de antojo; La Buena Barra, con su concepto de steakhouse contemporáneo; y Mural de los Poblanos, especializado en los sabores de Puebla. Esa diversidad permite al público trazar su propio recorrido, pasando de una tostada de mariscos a un jamón ibérico, de una pizza de masa delgada a un taco de carnitas michoacanas.
Sabor es Polanco también refuerza la idea de que la gastronomía es una forma de turismo y de memoria, al reunir en un mismo espacio cocinas de distintas regiones del país y de otros lugares del mundo. La presencia de estados invitados, como Argentina y Guanajuato en esta edición, abre la puerta a experiencias específicas, desde catas de vinos sudamericanos hasta degustaciones de productos regionales mexicanos. En ese mosaico, las carnitas de Los Panchos funcionan como un puente entre el antojo callejero y la cocina con pedigrí histórico, recordando que los grandes restaurantes no siempre visten manteles largos: a veces se reconocen por una tortilla caliente, un trozo de costilla perfectamente dorado y una salsa de habanero con limón que enciende la conversación.
Para quienes aún no conocen la casa matriz, la chef lanza una invitación directa: “Los que no nos conocen los invitamos a que conozcan nuestro restaurante, que hemos remodelado”. El local de Anzures, que ha recibido a actores, músicos y cocineros de renombre, mantiene su carácter de lugar de reunión, con mesas donde conviven familias, grupos de amigos y clientes que llevan décadas volviendo por sus tacos favoritos. Al mismo tiempo, las sucursales en El Palacio de Hierro ayudan a que nuevas generaciones descubran el sabor clásico de las carnitas de Los Panchos en contextos más contemporáneos, reforzando la presencia de la marca en la vida cotidiana de la ciudad.
En última instancia, la participación de Los Panchos en Sabor es Polanco resume una historia de resistencia y adaptación. En un mundo gastronómico que cambia a gran velocidad, la apuesta del restaurante es clara: seguir haciendo lo mismo, pero hacerlo cada día mejor, sin miedo a experimentar con formatos como el foodtruck solar o a dialogar con públicos que quizá se acerquen por primera vez a un taco de carnitas michoacanas. El festival, por su parte, ofrece el escenario ideal para ese encuentro: un fin de semana de fiesta, comida, bebida, amigos, experiencias y anécdotas, como lo describe la propia Mariana. Y en medio de todo, un taco gigante de carnitas puede convertirse en el recuerdo más poderoso de Sabor es Polanco 2026.













