Mientras el “plan B” avanza sin obstáculos, los maestros disidentes ocupan las calles
Miguel Ángel Rivera, Opinión martes 17, Mar 2026CLASE POLITICA Miguel Ángel Rivera
Al tiempo que continuaba la distracción en torno el denominado “plan B” de reforma electoral, se confirmó lo que resulta una tortura para millones de capitalinos por la presencia de los rijosos maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Como lo hacen por lo menos dos veces cada año, los pendencieros mentores anunciaron un paro de labores de tres días, durante el cual no les basta con dejar sin clases a sus millones de alumnos –que tampoco pierden mucho, pues en su mayoría residen en los estados con más bajos niveles académicos, como Chiapas, Oaxaca y Guerrero– sino que además llegan a la Ciudad de México para trastocar todavía más el de suyo conflictivo y caótico tráfico vehicular, con los consiguientes retrasos cuando no definitivas cancelaciones de muchas actividades productivas y de cuidado de la salud.
Además de la capital del país y los tres estados mencionados, la dirigencia de la CNTE amenazó con que la suspensión de labores alcanzará a, por lo menos, otras 16 entidades federativas. En caso de que así sucediera, estamos hablando de más de la mitad de la República.
Esta vez, la fecha elegida resulta histórica, pues se cumple el 88 aniversario de la expropiación petrolera, la que tal vez sea la más notable acción en defensa de la soberanía nacional en el México Independiente, hazaña encabezada por el reverenciado general Lázaro Cárdenas, quien fuera candidato presidencial del recién creado Partido Nacional Revolucionario (PNR), al que transformó en Partido de la Revolución Mexicana (PRM) y finalmente en Revolucionario Institucional (PRI) que en la actualidad apenas sobrevive, luego de tener el control casi absoluto del país durante más de siete décadas.
Las protestas continuarán los días 19 y 20, pero como el 21 es viernes y los militantes de la Coordinadora estarán muy cansados de luchar contra “el mal gobierno”, seguramente se tomarán otros días asueto, para retornar a labores, si bien les va a sus alumnos, el lunes, con lo cual habrán disfrutado de diez días de holganza, pues el viernes 13 ya no hubo actividades regulares porque el calendario académico destinaba esa fecha al “registro de calificaciones” y el lunes 16 fue día feriado, a cambio de la celebración del 18.
La dirigencia de la CNTE anunció que hoy, miércoles 18, sus acciones empezarán en esta ciudad capital desde las 9 horas, con una marcha que arrancará en la columna del Ángel de la Independencia, con dirección al Zócalo, donde se realizará un mitin y se pretende instalar un campamento.
Además de la siempre exagerada exigencia de un aumento salarial del 100 por ciento para el gremio, la principal exigencia de la Coordinadora consiste en la derogación de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), incluidas reformas introducidas durante los mandatos de los ex presidentes Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, que le quitan a la dirigencia magisterial la facultad de asignar plazas y ascensos o promociones.
Para dar un cariz democrático a sus demandas, el magisterio disidente solicita también “recuperar” un sistema de pensiones solidarias y la “democratización” sindical.
Los inconformes reclaman mejores condiciones de trabajo, “alto a la represión” y la reinstalación de mesas de diálogo que en realidad no lo son, sino sitios en donde los mentores intentan imponen sus condiciones.
Aunque los temas económicos como el aumento del 100 por ciento a los salarios y la modificación del sistema de pensiones han sido plenamente rechazados, de hecho, el gobierno de la presidenta (con A) Claudia Sheinbaum Pardo intentó satisfacer las exigencias del magisterio disidente e impulsó reformas que, finalmente, quedaron en suspenso
La jefa del Ejecutivo federal dijo que los cambios a la Ley de ISSSTE quedaría pendiente en tanto avanzan las mencionadas mesas de negociación, en las que poco se ha avanzado.
Las reformas promovidas por el actual régimen consisten básicamente en dos decretos: uno para el congelamiento de la edad de jubilación y otro para aplicar un nuevo modelo de cambios de centro de trabajo para docentes, pero fueron rechazados por la dirigencia rebelde por considerar que “no es con parches como se van a solucionar los problemas generados por la ley General de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros y por no comprender la derogación de la repudiada Ley del ISSSTE de 2007”.
Los representantes de la CNTE denunciaron que congelar la edad de jubilación sólo beneficia a los maestros comprendido por el artículo décimo transitorio de la vigente Ley del ISSSTE, no así al resto los profesores, quienes trabajan con cuentas individualizadas, por lo cual “no recibirán ningún beneficio de este decreto”.
Dados estos y otros antecedentes, es poco probable que en esta ocasión de logren acuerdos fundamentales que cumplan al menos parcialmente las exigencias de los disidentes.
Otra señal de que no existen condiciones para acuerdos es que el gobierno encargado de construir el segundo piso de la llamada Cuarta Transformación ha preferido atrincherarse, supuestamente con la finalidad de preservar edificios públicos y algunos privados del primer cuadro de la capital del país, pues ya se sabe que los contingentes del magisterio disidente no se caracterizan por respetar el patrimonio histórico.
Las autoridades locales y federales se han dedicado a ‘blindar’ la plancha del Zócalo capitalino con vallas metálicas, además de alambre metálico para evitar que éstas sean separadas y, además, después de esa barrera, hay más vallas de mayor peso y grosor.
Lo que sí se puede adelantar o confirmar, dados los antecedentes, es que los maestros no se irán con las manos vacías.
Aunque no se admite oficialmente, el costo de la movilización recae sobre las arcas oficiales, pues, claro, los pobres maestros no tienen recursos de sobra y alguien tiene que pagar el costo del campamento que se instalará en el Zócalo capitalino, con sus sanitarios móviles y tiendas de campaña (aunque muchos no las ocupan, pues prefieren hoteles) así como los transportes que los traen y devuelven a sus lugares de origen, además de otras minucias como los “lonches” y las bebidas para los agobiados “educadores”.
Ya salió el peine: la Presidenta va a hacer campaña en 2027
Como lo anticiparon algunos dirigentes de oposición y especialistas en la materia, el “plan B” de la reforma electoral impulsada desde Palacio Nacional esconde sorpresas como el hacer que la presidenta Sheinbaum salga a hacer campaña en 2027, para asegurar el triunfo total de su partido y de la alianza oficial en todos los rumbos de la República.
Esto se confirmó ayer, cuando la primera mandataria dio a conocer algunos aspectos sobresalientes de ese proyecto de reformas a leyes secundarias, luego de que fracasó en la Cámara de Diputados el intento de modificar la Carta Magna.
Acompañada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, la presidenta Sheinbaum dio a conocer a grandes rasgos sus iniciativas, con base en los supuestos principios de “reducir los privilegios” y “bajar los costos” de las elecciones.
“La iniciativa presidencial de reforma constitucional que se presenta hoy tiene como principio fundamental disminuir los privilegios en el ejercicio de la función pública. Reducir costos y actuar bajo uno de los principios fundamentales de la 4T: Austeridad republicana. Se trata de tener menos costos y más participación ciudadana”, dijo la jefa del Ejecutivo..
También reiteró que nadie puede ganar más que la Presidenta, pues no puede haber gobierno rico con pueblo pobre. Para ello se pretende generar ahorros, pues eso es lo que demanda la ciudadanía.
La mandataria insistió en que uno de los puntos principales consiste en reducir privilegios.
En lo que se refiere a la revocación de mandato, sugiere que se realice, “según lo solicite la ciudadanía”.
Este es precisamente el punto en donde está el gato encerrado. Se propone que la consulta se podrá realizar el primer domingo de junio, ya sea del tercer o cuarto año de mandato.
Se puede apostar doble contra sencillo que la coalición oficialista aprobará que se realice en 2027, junto con las elecciones federales y, entonces, la Presidenta encabezará las huestes del oficialismo en las campañas electorales.













