Casi 15 millones de jóvenes enfrentan barreras para una vida digna
* Destacadas, Educación jueves 13, Ago 2026
- Limitadas oportunidades de crecimiento
- Personas entre 15 y 29 años están sin empleo ni estudio o laboran en condiciones precaria: ONG

Unos 14.9 millones personas entre 15 y 29 años están sin empleo ni estudio, laboran en condiciones precarias o viven en pobreza, de acuerdo con la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno.
En México, unos 14.9 millones personas entre 15 y 29 años están sin empleo ni estudio, laboran en condiciones precarias o viven en pobreza, de acuerdo con la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno.
La cifra corresponde a jóvenes que cuentan con 12 años o menos de escolaridad, lo que limita sus oportunidades de crecimiento laboral y aún más tener una vida digna, indicó la organización a propósito del Día Internacional de la Juventud.
El problema no se limita a quienes no tienen trabajo. De acuerdo con la Radiografía Nacional de Jóvenes Oportunidad 2026, 5 millones de jóvenes están fuera de la escuela, 7 millones se encuentran en empleos precarios y 3 millones de estudiantes están en pobreza por bajos ingresos.
Y para quienes sí cuentan con un empleo, las condiciones tampoco son muy favorables, 9.2 millones de jóvenes laboran en la informalidad y únicamente solo 6.2 millones tiene un empleo formal.
A esto se suma que el 61% de los jóvenes trabajadores no cuentan con seguridad social, por lo que casi dos de cada tres no tienen garantizada esta protección ante una enfermedad o accidente laboral.
La desigualdad también aparece desde las aulas. El 95% de los jóvenes de 15 a 17 años que viven en hogares con mayores ingresos siguen estudiando a comparación del 59% entre los que pertenecen a hogares de bajos ingresos.
Este escenario de desigualdad se amplía aún más entre las personas de 18 y 20 años: 69% de los jóvenes de mayores ingresos continúan estudiando, frente a 24% de quienes viven en hogares de menores ingresos. Además, 51% de las personas jóvenes no ha concluido la educación media superior.
La situación afecta de manera desproporcionada a las mujeres jóvenes. De los 4.9 millones de jóvenes que están fuera de la escuela y sin trabajo, 3.7 millones son mujeres. Es decir, por cada cuatro jóvenes en esta situación, tres son mujeres.
Las responsabilidades de cuidado son uno de los principales factores detrás de esta exclusión. 3.3 millones de jóvenes están fuera de la escuela y del trabajo debido a las tareas de cuidado que realizan en sus hogares.
La Radiografía Nacional identifica alrededor de 3 millones de jóvenes que no pueden incorporarse al trabajo por realizar labores domésticas sin remuneración, condición que afecta principalmente a mujeres.
60% de los jóvenes en México trabaja en la informalidad
Mientras que los jóvenes que sí cuentan con un empleo también enfrentan condiciones de precariedad. De los 15.4 millones de jóvenes con trabajo, 60% labora sin prestaciones ni acceso a la seguridad social, estima la organización.
Así, dos de cada tres jóvenes que trabajan no tienen garantizada la atención médica si se enferman o sufren un accidente laboral.
La falta de acceso de esta población a la educación limita sus oportunidades de incorporarse al mercado laboral y de hacerlo en mejores condiciones. El 51% de los jóvenes no ha concluido la educación media superior.
“La precariedad no debe normalizarse como una etapa inevitable de la vida laboral ni como el precio que las personas jóvenes tienen que pagar para adquirir experiencia”, considera.
La organización señala que estas cifras no deben interpretarse como una falta de esfuerzo o aspiraciones de las personas jóvenes, sino como resultado de barreras estructurales relacionadas con el ingreso de los hogares, el lugar donde viven, las responsabilidades de cuidado, la discriminación y el acceso desigual a educación, protección social y empleos de calidad.
Ante este panorama, la Alianza llamó a los gobiernos a fortalecer las trayectorias educativas, prevenir el abandono escolar, mejorar la transición entre la educación y el empleo y ampliar la protección social. También pidió avanzar hacia un sistema de cuidados accesible y corresponsable que permita a las mujeres jóvenes estudiar y trabajar en condiciones equitativas.
Jóvenes se independizan menos y retrasan formar familia
Según la más reciente encuesta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), los jóvenes en México se independizan menos y retrasan la formación de una nueva familia frente a generaciones previas, con una caída de casi la mitad en la salida del hogar antes de los 18 años.
La Encuesta Demográfica Retrospectiva (Eder) 2025 determinó que la transición a la vida adulta ocurre más tarde entre las generaciones jóvenes, con menores niveles de independencia, unión, migración y maternidad o paternidad en edades tempranas.
De quienes nacieron entre 1998 y 2007, el 16.9% se independizó de su hogar de origen antes de los 18 años, en contraste con 31.1% de la generación de 1961 a 1967.
En ese mismo grupo, el 10.8% tuvo su primera hija o hijo antes de los 18 años, frente a 15.9% en la generación mayor.
Además, el porcentaje de quienes iniciaron su primera unión en pareja antes de los 18 años se redujo del 22.4% al 15% entre las generaciones comparadas.
La migración en edades tempranas también disminuyó, al pasar de 21.3% en la generación de 1961 a 1967 al 14.4% en la más joven.
Este cambio se da en un contexto en el que las generaciones más jóvenes permanecen más tiempo en la escuela y postergan tener hijos, según el Inegi.
El porcentaje de quienes dejaron de estudiar antes de los 18 años bajó del 62.4% al 54.3% entre las generaciones de 1961-1967 y 1998-2007.
Mientras que el uso de métodos anticonceptivos en esas edades creció del 2.4% al 13.4%, con incrementos del 2.9% al 12.5% en mujeres y del 1.6% al 14.3% en hombres.
Al respecto, la edad de inicio de la vida sexual se adelantó ligeramente de los 18 a los 17 años.
A esto se suma un entorno de mejores condiciones materiales durante la infancia, con aumentos en bienes y servicios como televisión (del 49.9% al 93.5%), computadora (del 1.2% al 37.9%), automóvil (del 17.7% al 46.3%), refrigerador (del 44.8% al 90.5%) y baño dentro de la vivienda (del 41.5% al 83.2%).














