Rocha Moya intentó un “sabadazo”… y la 4T lo hundió
Opinión, Roberto Vizcaíno domingo 23, Ago 2026
TRAS LA PUERTA DEL PODER. Roberto Vizcaíno
Hoy, Rubén Rocha Moya es el gobernante y político oficialista más solo y repudiado en este país.
Apoyado hasta el absurdo durante más de 2 años por todos los que hoy lo rechazan, el gobernador de Sinaloa -ahora con nueva licencia- es el eslabón más débil del entorno más íntimo y comprometido de Andrés Manuel López Obrador en su evidente pacto con el narco.
En medio del silencio de AMLO -y de sus voceros como Adán Augusto López, Jesús Ramírez o su hermano José Ramiro López Obrador y otros-, y ante la evidente evasión de la presidenta Claudia Sheinbaum -quien se declaró con gripe quizá para darse unas horas y ver si AMLO daba su apoyo al regreso de Rocha Moya– el gobernador sonriente ocupó sus oficinas en Culiacán y encabezó de inmediato una reunión de su gabinete.
El inicio del rechazo se dio quizá a las 10 de la mañana con el comunicado de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien consideró el regreso de Rocha Moya como una decisión personalísima.
En cascada vino todo lo demás, la descalificación de la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, la petición de Ricardo Monreal, quien como coordinador de la mayoría de Morena en Diputados le sugirió pedir nueva licencia y el coro del rechazo se cerró con el llamado de todos los demás gobernadores de Morena a “la unidad, la legalidad y la responsabilidad política”.
Fue hasta entonces que en redes la presidenta Sheinbaum dijo:
“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder”.
Pedir una nueva licencia fue ya solo una consecuencia de su abandono.
¿Cuántos de quienes hoy lo rechazan ocupan cargos gracias a él? ¿Sheinbaum, la primera? ¿AMLO?
La lista de esos beneficiarios es larga y bien documentada por el Departamento de Justicia y el Departamento de Estado de los Estados Unidos.
Eso fue tácitamente reconocido por la propia mandataria cuando dijo que si cedía a la entrega de Rocha Moya, el senador Erique Inzunza y los demás demandados por EU, entonces vendrían por otro y otro…
Rocha Moya exhibió los límites de la 4T
Luego del intento fallido quedan muchas dudas por aclarar.
¿En serio, el gobernador Rocha Moya actuó sólo y sin el visto bueno de su líder y aliado, Andrés Manuel López Obrador, a quien sigue y está vinculado desde fines del siglo pasado cuando el tabasqueño era líder del PRD y él aspirante a la gubernatura de Sinaloa?
¿Por qué lo intentó precisamente a fines de la semana en que el director de la DEA, Terry Cole, y la comunidad de seguridad del hemisferio llenaron de halagos al secretario de seguridad de México, Omar García Harfuch, quien a su vez respondió a este reconocimiento con la afirmación de que México operaría conjuntamente con los otros sistemas de seguridad y la DEA en el combate al narco?.
Con su intento, Rocha Moya mostró que la 4T ya no tiene fuerza para dar el apoyo que le dieron a él cuando AMLO estaba al frente de la Presidencia.
Que con Claudia Sheinbaum en Palacio y asediada por EU y amenazada con operativos militares directos en territorio mexicano, ya estos desplantes de vinculados al narco podrían derivar en acciones norteamericanas hasta hoy mantenidas en sólo enunciados.
Con el retiro de visas y constantes señalamientos del mismo presidente norteamericano, respecto de los vínculos del gobierno de la 4T con los cárteles, todo hoy está en la posibilidad de que las agencias de EU pidieran incluso aprehender a políticos mexicanos requeridos por la justicia de aquel país.
La 4T, AMLO, y el gobierno de Sheinbaum están en el límite de una narrativa en la que personajes como el senador Alejandro Alito Moreno, presidente del PRI y de la COPPPAL, recorren foros internacionales como la OEA, el Congreso y Senado de EU, el Departamento de Estado, la ONU con expedientes sobre posibles vínculos del narco con el gobierno de la 4T.
Más ahora que desde la presidencia de Sheinbaum se intenta aplicar lineamientos de defensa de las audiencias que no esconden la pretensión de aplicar censura a medios, a personajes de la comunicación y a ciudadanos.
Un intento que se amplía al dar a conocer listas de periodistas y medios a quienes se califica como enemigos o contrarios al gobierno en curso.
Ambos intentos aplicados en regímenes autoritarios de la región.
Momento preelectoral muy complicado
Todo lo anterior ocurre justo al arranque formal del proceso electoral de 2027 marcado ya por actos anticipados de aspirantes de Morena a los cargos que estarán en juego el próximo año.
En 2027 habrá elecciones a gobernador en 17 estados. 12 gobernados por Morena -Sonora, Baja California, Baja California Sur, Colima, Nayarit, Sinaloa, Michoacán, Zacatecas, Campeche, Guerrero, Quintana Roo y Tlaxcala-; 3 por el PAN -Aguascalientes, Querétaro y Chihuahua-; 1 por MC -Nuevo León- y 1 por el Partido Verde, San Luis Potosí.
Hoy en todos ellos se realizan ya recorridos y actos masivos encabezados por aspirantes abiertos, sin que el INE cuestione o sancione a nadie.
Ya comienza también la ejecución de precandidatos.
Al parejo se renovarán los 500 diputados federales -300 de mayoría y 200 pluris-; mil 800 alcaldías (entre ellas las 16 de la Ciudad de México) y diputados para renovar 31 Congresos locales.
Todo esto quedará impactado por las consecuencias del intento de Rocha Moya a regresar a gobernar Sinaloa, y por su petición de licencia por segunda ocasión, que deja un gobierno federal débil y al partido en el poder, a Morena, con pésima imagen política.
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