Aumentan 41% las denuncias por ordeña de hidrocarburos en 2025
* Destacadas, Nacional martes 27, Ene 2026
- Mercado de disputa entre grupos criminales
- En Hidalgo dejó de ser una práctica marginal para consolidarse como un sistema estructurado

Investigaciones recientes sugieren que el fenómeno del huachicol no solo se limita a la ordeña de ductos, sino que ha evolucionado hacia redes complejas de contrabando y evasión fiscal.
En 2025, las denuncias por delitos federales relacionados con hidrocarburos registraron un alarmante incremento de 41% respecto a 2024, al pasar de 6 mil 715 a 9 mil 467 carpetas de investigación, según el Reporte de Incidencia Delictiva del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).
Hidalgo volvió a colocarse como el epicentro nacional del huachicol, al pasar de 560 a mil 653 carpetas de investigación. En la entidad, la ordeña de ductos dejó de ser una práctica marginal para consolidarse como un mercado estructurado y, al mismo tiempo, como un espacio de disputa entre grupos criminales.
Baja California triplicó sus denuncias, al pasar de 170 a 529 casos, impulsadas por aseguramientos en las rutas Tijuana-Tecate-Ensenada y su conexión directa con la logística criminal del noroeste del país. Puebla también reportó un repunte relevante, de 906 a mil 203 querellas, en línea con la reconfiguración del llamado Triángulo Rojo, donde bandas locales combinan la ordeña, el resguardo y la distribución de combustible robado.
El fenómeno se ha extendido hacia corredores estratégicos del centro del país. El Estado de México pasó de apenas 79 a mil 67 denuncias, mientras que Querétaro incrementó sus carpetas de 250 a 455, aprovechando la carretera federal 57, patios industriales y bodegas para ocultar y redistribuir el combustible ilegal.
Jalisco registró un aumento de 324 a 447 denuncias, y entidades como Tabasco, Chihuahua, Tlaxcala y Oaxaca reportaron repuntes asociados al transporte, almacenamiento y cruce del combustible robado.
Las investigaciones oficiales no solamente confirman la persistencia de la ordeña directa de ductos de Pemex, sino que revelan una mutación profunda del negocio ilegal hacia esquemas de contrabando, evasión fiscal y uso de empresas fachada, conocidos como «huachicol fiscal». En este nuevo modelo, el centro de gravedad del delito ya no es únicamente la toma clandestina, sino la aduana, la factura y la logística.
Desde 2019, autoridades federales detectaron supuestas importaciones de combustible que ingresan por vía marítima al país. Este esquema volvió a quedar al descubierto a finales de marzo, con el aseguramiento de 18 millones de litros de hidrocarburo ilegal en puertos de Tamaulipas y Baja California.
En ambos casos apareció la empresa Mefra Fletes, con operaciones en Nuevo León y Jalisco, así como su presunta relación con Impulsora de Productos Sustentables (IPS) y una red de al menos 15 empresas factureras que, según las indagatorias, estarían vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), evidenciando la dimensión empresarial y transnacional que ha adquirido el delito.
Huachicol fiscal, tecnificación y opacidad
El término huachicol se expandió del drenaje físico de ductos al fraude fiscal en aduanas. El llamado huachicol fiscal consiste en importar gasolinas y diesel haciéndolos pasar por aditivos o lubricantes para evadir el IEPS y el IVA.
En el sexenio pasado y hasta noviembre de 2025, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) registró 66 incidencias de presunto huachicol fiscal en aduanas del norte del país.
Los hallazgos corresponden al ingreso ilegal de un volumen total de 3 millones 485 mil 85 litros de hidrocarburos, con un valor declarado de 31 millones 946 mil 448 pesos
Los hidrocarburos detectados son aceite diésel, gasóleo, gasolina, diésel, aceite ligero liviano, aceite lubricante, diésel bajo en azufre, mezcla de diésel y nafta ligera, así como aceite diésel.
En octubre, el secretario de Hacienda, Edgar Amador, informó que existen querellas en curso por un monto total de 16 mil millones de pesos relacionadas con casos de contrabando y facturación ilegal de combustibles.
Este esquema ya involucra a redes empresariales y mandos militares, en 2025 fueron detenidas 14 personas, entre ellas elementos de Marina, señaladas por integrar una estructura de contrabando ligada a un vicealmirante con conexiones políticas.
En 2018, último año completo del gobierno de Peña Nieto, Pemex detectó casi 15 mil tomas clandestinas, el pico histórico de ese sexenio.
Tras el cierre de ductos y el despliegue militar de 2019, las cifras bajaron temporalmente, pero repuntaron: en 2022 se registraron 13 mil 946 perforaciones y en 2023 el país rompió un nuevo récord con 14 mil 890 tomas, 6.7 por ciento más que el año previo. En 2024 se documentaron 10 mil 396 tomas clandestinas en ductos de petrolíferos.
La actual administración federal eliminó de manera oficial el apartado Desvío de hidrocarburos del Informe diario de Seguridad, información que daba a conocer el robo de combustible a Pemex, principalmente en su red de ductos.
Hasta el último día de la gestión de López Obrador, el gobierno informó que cada día eran ordeñados 4 mil 700 barriles diarios del sistema de distribución de Pemex, un promedio diario que se mantuvo desde 2023. Más allá de las cifras, el huachicol se ha consolidado como delito estructural anclado a los corredores productivos del país.
Persiste en Hidalgo, Puebla, Veracruz, Guanajuato, Coahuila y Estado de México, en rutas donde coinciden ductos, autopistas, nodos ferroviarios, refinerías y polos industriales.
Las bandas se tecnifican, diversifican combustibles (gasolina, diesel, gas LP) y combinan el robo físico con el fraude fiscal, mientras la violencia alrededor de estas rutas se intensifica, desde homicidios y confrontaciones armadas hasta explosiones fatales y desplazamientos comunitarios.
Un cuarto de siglo después de las primeras alarmas oficiales, el mapa del huachicol sigue casi intacto. Los ductos cambian de presión, se modernizan las válvulas, se despliegan soldados y se anuncian operativos especiales, pero la ordeña continúa: más sofisticada, más violenta y con más puntos de extracción que nunca.











