Mucha propaganda, pero la jornada de 5 días entrará en vigor hasta 2030
Miguel Ángel Rivera, Opinión lunes 23, Feb 2026CLASE POLITICA. Miguel Ángel Rivera
La captura y muerte del capo de la delincuencia organizada Nemesio Oceguera Cervantes, alias “El Mencho”, le sirvió al gobierno de la llamada Cuarta Transformación para comprobar su decisión de erradicar a las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas y por lo tanto declaradas “terroristas” por nuestros vecinos de los Estados Unidos, pero también le sirve para reducir el impacto de otras de sus promociones, en las cuales no ha conseguido el respaldo del resto de la sociedad.
Uno de esos casos en los cuales el actual régimen federal ha tratado, sin éxito, de conseguir el aplauso y el respaldo de todo el sector obrero es la reforma a la Constitución y a la Ley Federal del Trabajo para establecer una jornada laboral de 40 horas.
El gobierno de la Presidenta (con A) y sus incondicionales del Poder Legislativo se han esforzado por presentar esta iniciativa como un gran avance en beneficio de la clase trabajadora.
Sin embargo, a pesar de tan intensa propaganda, la oposición pronto descubrió grietas que anulan el supuesto avance que se atribuye el gobierno que se dice construir el segundo piso de la llamada Cuarta Transformación, pues, de ser aprobado, el cambio no entrará en vigor de inmediato, sino en forma gradual hasta el año 2030 y, además, no hace obligatorio que se reduzca los días de trabajo de seis a cinco por semana. Lo que ordena la reforma es reducir una hora diaria de trabajo por día, durante seis días.
Los partidos de oposición y organizaciones sindicales han procurado impulsar otras iniciativas, en las cuales se precisa que la jornada semanal se debe reducir a sólo cinco días por semana, con ocho horas diarias. Pero esas propuestas no avanzan, debido a que la mayoría oficialista en las cámaras de Diputados y se Senadores se esfuerza por sacar adelante el documento enviado por la presidenta Sheinbaum, “sin cambiarle ni una coma”, tal como se ha hecho costumbre durante los gobiernos de la 4T.
De hecho, la reforma ya está aprobada a la mitad. Primero fue revisada y sancionada en el Senado, en donde los partidos de oposición procuraron introducir algún cambio, para que sea obligatoria la jornada de cinco días con ocho horas.
La reforma se aprobó en sesión del reciente día 11. Con tal motivo, la directiva de la Cámara publicó un documento en el cual sostiene:
“El día de ayer, el Senado de la República aprobó la reforma constitucional para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, una transformación histórica que coloca en el centro la salud mental , la dignidad y el bienestar de millones de trabajadoras y trabajadores en el país.
“La reforma, impulsada por la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, establece una implementación gradual entre 2026 y 2030, garantiza la protección del salario íntegro y regula el trabajo extraordinario, asegurando una transición responsable para el sector productivo.
La senadora Cynthia López Castro (claro, de Morena) destacó que “esta reforma representa un avance significativo, especialmente para las mujeres trabajadoras”.
“México es uno de los países donde más se trabaja y donde el estrés laboral es más alto. Esa realidad tiene rostro de mujer. Las mujeres enfrentan una doble jornada: trabajan fuera de casa y continúan trabajando en el hogar. Reducir la jornada laboral es reducir el desgaste físico y emocional que viven millones de mexicanas todos los días”, señaló.
“Reducir la jornada no es un privilegio, es justicia social. Es reconocer que el tiempo también es un derecho. Cuando una mujer tiene tiempo, tiene salud, libertad y oportunidades.
“Con esta aprobación, México avanza hacia un modelo laboral más humano, más productivo y más justo, alineado con estándares internacionales y con una visión de desarrollo que pone a las personas en el centro”, añadió la legisladora “morena”.
El boletín oficial no incluyó comentarios de la oposición.
Por ejemplo, omitió lo expuesto por Karla Guadalupe Toledo Zamora, del PRI:
“En el grupo parlamentario del PRI estamos a favor de reducir la jornada laboral a 40 horas semanales porque esto es un acto de justicia. Pero pedimos dos días de descanso a la semana. En lugar de un día, como lo está proponiendo Morena.
“Díganme ustedes a quién quieren engañar.
“En esta propuesta sólo están acortando las jornadas laborales, pero están conservando los seis días de trabajo y solamente están dejando un día de descanso.
“Eso, señoras y señores, no está garantizando un descanso real.
“Pero el desgaste, quiero decirles, que no se mide en horas. Se mide en días. Un trabajador que está cansado no es más productivo; sino al contrario, es una persona que se vuelve más vulnerable.
“Y esta es una lucha que se viene dando desde el sector obrero, en los sindicatos y en el PRI desde hace muchísimos años. Porque México no puede seguir siendo un país que vive para trabajar en lugar de trabajar para vivir”, sentenció la legisladora del tricolor.
Nada valieron las protestas. La reforma enviada por el Ejecutivo se aprobó en sus términos y llegó a la Cámara de Diputados, en donde ayer, también en medio del regocijo del oficialismo, recibió el beneplácito de la coalición gobernante.
En efecto, se informó que las comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y del Trabajo aprobaron por unanimidad el dictamen que reducirá a 40 horas la semana laboral en el año 2030 y la oposición anticipó que en el debate este martes en el pleno planteará que la reforma entre en vigor en 2027.
El dictamen remitido por el Senado se aprobó con 34 votos de los integrantes de la Comisión de Puntos Constitucionales y de 27 de la del Trabajo, después de una amplia discusión.
Por si hiciera falta, el trabajo de los diputados fue supervisado por el secretario federal del Trabajo, Marath Bolaños, quien acudió para aclarar cualquier duda de los legisladores.
En respuesta a las críticas de los opositores de PAN, PRI y MC que exigieron dejar explícito que la jornada semanal sea de cinco días de trabajo por dos de descanso: “Si ustedes nos obligan, y hay un decreto que obligue a un segundo día de descanso, será un impacto sustancial a la actividad económica”, respondió el funcionario de la 4T.
También, a pesar de las críticas, Baruch sostuvo que la reforma significa un paso histórico y una necesidad que beneficiará a las y los trabajadores del país.
Además, en conferencia de prensa, el titular del Trabajo subrayó que reducir la jornada laboral es una necesidad de la que no se había hablado en cerca de 100 años.
“Esto es un paso más de lo que hemos implementado en los últimos tiempos, el de reducir de manera gradual esta jornada de trabajo de 48 a 40 horas, con ello garantizando el que exista un mayor descanso, un equilibrio entre la vida personal, la familiar y la laboral, y con ello pues también abonar al beneficio de las mayorías en el país, pero también de sus familias”, enfatizó.
Además, el funcionario consideró positivo el encuentro en comisiones, al que asistieron diputadas y diputados de todas las fuerzas políticas.
“Esperamos con ello también, que esto refleje la convicción que existe como país, como nación, de que ya es tiempo de que nuestros trabajadores puedan ser reconocidos, no solamente por su ingreso, sino también en términos del tiempo y que les devolvamos el tiempo para que, con él, ellas y ellos puedan determinar lo que mejor les convenga abonando a su bienestar”, indicó.
“Yo diría que es un dictamen de muchísima solidez, porque no solamente recoge este diálogo que ya mencioné, de propuestas que de alguna manera pudieran en algunas ocasiones ser contrapuestas, pues se hizo un esfuerzo muy importante para llegar a un punto de acuerdo, pero también tiene el respaldo tanto de la jurisprudencia internacional, como lo que ha recomendado la OIT, y las buenas prácticas en otros países y que nos dan la claridad de que vamos por la dirección correcta”, aseguró Marath Bolaños.
Los presidentes de las comisiones del Trabajo, Maiella Gómez Maldonado, y de Puntos Constitucionales Leonel Godoy, ambos de Morena, señalaron que éste será un paso histórico que beneficiará a las y los trabajadores del país.
Como sea, la reforma será aprobada en la sesión de hoy de la Cámara de Diputados, pero la jornada de cinco días no es obligatoria y no lo será antes del 2030.













