Inglaterra se corona en el torneo de Futbol judicial
* Destacadas, Deportes miércoles 8, Jul 2026- En la vibrante cancha de «El Calacas»
- La pasión mundialista contagia a los tribunales con una justa inolvidable

El selectivo de Inglaterra se quedó con la copa, consolidándose como los campeones absolutos tras un vibrante encuentro lleno de dinamismo y goles.
Por: Asael Grande
El balón rueda con la misma vehemencia con la que se dictan las sentencias más determinantes. En el marco del magno evento ecuménico que ha unidos a México, Estados Unidos y Canadá en una sola voz futbolística; el asfalto y el césped del Deportivo “El Calacas”, en la combativa alcaldía Iztacalco, se transformaron en el epicentro de un fenómeno que va más allá de las leyes: la pura e incontenible pasión por el balompié. Los códigos civiles y las jurisprudencias quedaron aparcados en las oficinas para dar paso a las camisetas sudadas, los gritos de aliento y una final que guardaba el aroma de las grandes rivalidades de la historia universal.
La escuadra representativa de Inglaterra, emulando la mística de los inventores del fútbol moderno, logró una hazaña colosal al coronarse campeón indiscutible tras batir con un estruendoso e inolvidable marcador de 8 goles a 4 a una férrea y disciplinada Alemania. Lo que se vivió en la cancha no fue un simple juego de fin de semana; fue una auténtica coreografía de pundonor, donde cada barrida, cada remate de cabeza y cada atajada reflejaron el valor intrínseco del deporte: la capacidad de hermanar voluntades, templar el carácter y desatar una alegría colectiva que desborda cualquier formalidad institucional.
Togas que sudan la camiseta: las figuras del arbitraje legal
Ver correr a quienes habitualmente sopesan la justicia con la solemnidad del cargo es un espectáculo de vibrante humanidad. Ambas alineaciones estuvieron plagadas de nombres de altísima relevancia dentro de la estructura jurídica del país, hombres que demostraron poseer un despliegue físico y una visión táctica dignas de grandes cronistas. En la trinchera del combate, destacaron por su férrea entrega y liderazgo los magistrados José Gómez González, Lázaro Tenorio Godínez y Ricardo Poo, quienes manejaron los tiempos del medio campo con la misma precisión con la que se desahogan las pruebas en una audiencia de apelación.
A su lado, el dinamismo no decayó. La garra y el despliegue atlético corrieron a cargo de un cuerpo de jueces que no escatimó en esfuerzos: Fernando Ariel Tenorio, Edgar Enrique Vasconcelos, Gerardo Ramírez, Hilario Guevara Juárez, Erick Prado, Enrique Durán, Miguel Ángel Robles, Mirsha Rodrigo Carmona León, Alex Hernández y Holbin Pérez López. Cada uno de ellos, despojado de los protocolos que impone el estrado, defendió sus colores con una vehemencia que contagió a las decenas de familias apostadas en la tribuna. En cada jugada dividida, el veredicto de la cancha era inapelable, y el respeto mutuo se mantuvo como la ley suprema del encuentro.
La fiebre de Norteamérica: inspiración y juego limpio
La atmósfera que envolvió esta gesta deportiva estuvo imbuida por el Mundial 2026. Con México compartiendo el honor de ser el epicentro del fútbol internacional, la temática del torneo judicial adoptó la identidad de los países mundialistas, inyectando un colorido deslumbrante a cada jornada. La Magistrada de la Quinta Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX (TSJCDMX), Rosalba Guerrero Rodríguez, una de las mentes más brillantes de la institución y poseedora de una intachable trayectoria de más de 37 años en la magistratura, personificó el orgullo y el entusiasmo detrás de este proyecto ecuménico.
“Estoy profundamente satisfecha de que hiciéramos un gran torneo de fútbol dentro de la institución, entre amigos, entre compañeros. Fue saldo blanco, todo mundo contento», compartió Guerrero Rodríguez con los ojos encendidos de emoción. La magistrada, cuya conocida afición por el Cruz Azul le ha dotado de un entendimiento profundo sobre la resiliencia y la fe en el deporte, detalló que la intención primordial fue canalizar esa ‘fiebre del fútbol’ que ya se respira en cada rincón de Norteamérica para fortalecer los lazos de fraternidad, salud mental y compañerismo entre los servidores públicos.
Hacia nuevos horizontes: el sueño de los grandes estadios
El éxito rotundo de esta edición ha encendido una mecha de ambición constructiva dentro del Poder Judicial. Con el ímpetu de quien sabe que el deporte es la mejor herramienta de cohesión social, la Magistrada Rosalba Guerrero ya vislumbra un futuro imponente para las próximas ediciones de la copa jurídica. El idílico pero modesto Deportivo «El Calacas» podría ceder la estafeta a templos sagrados del balompié mexicano para las justas venideras, en una expansión que promete convocar a aún más participantes.
“Para el 2027 no sé si regresemos al Deportivo Calacas. Tratamos de fomentar el deporte y creo que el próximo juego lo vamos a tener entre el mismísimo Estadio Ciudad de México o en la majestuosa plaza de Querétaro”, adelantó con determinación, provocando el aplauso unánime de los presentes. Esta visión de trasladar el torneo institucional a canchas profesionales no es un mero capricho, sino la confirmación de que el Poder Judicial abraza el deporte como un pilar fundamental para el bienestar integral de sus trabajadores, proyectando la disciplina y el trabajo en equipo del plano laboral al terreno de juego.
Clausura de oro: la entrega de los trofeos y el grito de victoria
La ceremonia del silbatazo final dio paso a la apoteosis de la entrega de premios, un protocolo cargado de sonrisas, abrazos y el estallido de confeti invisible. Al frente de la organización estratégica estuvo Roberto Carlos Zetina, quien fungió como el Director Técnico del Torneo, coordinando la logística con pulcritud milimétrica. La mesa de honor para la entrega de trofeos estuvo engalanada por un presídium de gala: el Magistrado de la Segunda Sala Civil, José Gómez González; el Magistrado de la Séptima Sala Civil, Roberto Martínez González; el Juez Familiar, Edgar Enrique Vasconcelos; y el Juez Civil, Holbin Pérez, quienes junto a la incansable Magistrada Rosalba Guerrero, procedieron a condecorar el esfuerzo de los contendientes.
Las copas relucientes pasaron a manos del flamante campeón, Inglaterra, cuyos jugadores alzaron el metal al cielo de Iztacalco en medio de cánticos y porras que vitoreaban su contundente victoria de ocho tantos. Por su parte, la escuadra de Alemania recibió el trofeo de subcampeones con la hidalguía y el honor que caracteriza a los grandes rivales, aplaudiendo el espectáculo brindado. Las porras de ambas escuadras, compuestas por familiares, secretarios de acuerdos y personal administrativo, se fundieron en un solo aplauso sonoro. Al final del día, más allá de los números en el tablero, la verdadera victoria fue para el espíritu deportivo, demostrando que bajo la toga de la justicia late con fuerza inquebrantable el corazón de los campeones.
RECUADRO:En una tarde pletórica de goles, estrategia y un hondo sentido de comunidad, magistrados y jueces del Poder Judicial capitalino emulan las glorias del fútbol global en el corazón de Iztacalco, demostrando que el juego limpio trasciende los estrados jurídicos.












