Refugios temporales, listos ante la temporada de ciclones
Quintana Roo lunes 4, May 2026- Operativo preventivo en Othón P. Blanco

Refugios temporales, listos
ante la temporada de ciclones
Servirán como resguardo para la población en caso de emergencia
Por redacción DIARIOIMAGEN
Chetumal.- Con la temporada de ciclones tropicales cada vez más cercana, el municipio de Othón P. Blanco ha puesto en marcha un operativo preventivo: la revisión de refugios temporales que servirán como resguardo para la población en caso de emergencia.
Entre el 27 de abril y el 7 de mayo se lleva a cabo la primera fase de inspecciones, encabezada por la Dirección de Protección Civil Municipal y el Subcomité de Asistencia Urbana, con el apoyo de CAPA, la SEQ y el Ifeqroo. El recorrido abarca 25 refugios en distintos puntos de la capital, donde se evalúan condiciones estructurales, operativas y de seguridad.
La estrategia busca garantizar espacios seguros y funcionales antes del inicio oficial de la temporada, que se extenderá del 1 de junio al 30 de noviembre en el Atlántico y el Caribe. Para este año se pronostican entre 11 y 15 ciclones, con la posibilidad de que uno o dos alcancen categorías mayores (3 a 5).
El municipio cuenta con más de 130 refugios, tanto urbanos como rurales, con capacidad para albergar a más de 10 mil personas. La revisión temprana de estos espacios forma parte de la política preventiva del gobierno local, que busca reducir riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta ante fenómenos hidrometeorológicos.
En suma, Othón P. Blanco se prepara con anticipación para enfrentar una temporada ciclónica que podría ser intensa, reforzando la seguridad de la población mediante la inspección y adecuación de sus refugios temporales.
Ola de calor y apagones: la península bajo presión
La península de Yucatán enfrenta una doble emergencia: temperaturas extremas y fallas en el suministro eléctrico. En Yucatán y Quintana Roo se han registrado hasta 42 grados, lo que disparó la demanda de energía y coincidió con apagones prolongados en varias ciudades.
En Mérida, colonias del centro, sur y norte reportaron cortes de hasta diez horas, mientras que en barrios como María Luisa y La Ermita las interrupciones se extendieron por más de un día, afectando alimentos, electrodomésticos y la vida cotidiana. Vecinos de Santa Rosa incluso organizaron una protesta para exigir soluciones, denunciando pérdidas económicas y riesgos para la salud.
El sector empresarial también resiente el impacto: la Canaco-Servytur advirtió que los apagones frenan operaciones y obligan a tomar medidas preventivas para reducir daños.
Mientras tanto, el gobernador Joaquín Díaz Mena sostuvo una reunión con la directora de la CFE, Emilia Calleja, para revisar proyectos energéticos como el gasoducto Mayakan y nuevas plantas solares. Sin embargo, la Comisión no ha emitido un pronunciamiento específico sobre los apagones recientes, limitándose a informar sobre planes de expansión de la red nacional.
En Quintana Roo, Playa del Carmen también sufrió cortes: un corto circuito dejó sin electricidad a la colonia Ejidal por más de seis horas, obligando al cierre de comercios y restaurantes en plena ola de calor.
El meteorólogo Juan Antonio Palma advirtió que las temperaturas podrían intensificarse hacia el fin de semana, lo que aumenta la presión sobre una infraestructura eléctrica que ya muestra signos de vulnerabilidad.
En suma, la península enfrenta un escenario crítico: calor extremo, apagones prolongados y una demanda energética que pone a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades.
PIE DE FOTO01: Othón P. Blanco ha puesto en marcha un operativo preventivo: la revisión de refugios temporales en caso de huracanes.
PIE DE FOTO01: La península de Yucatán enfrenta una doble emergencia: temperaturas extremas y fallas en el suministro eléctrico.
El municipio cuenta con más de 130 refugios, tanto urbanos como rurales, con capacidad para albergar a más de 10 mil personas. La revisión temprana de estos espacios forma parte de la política preventiva del gobierno local, que busca reducir riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta ante fenómenos hidrometeorológicos.













