Comercio de maderas finas está bajo sospecha en Cancún
Quintana Roo lunes 4, May 2026- Alta demanda en decoración y construcción
- Autoridades ambientales federales reconocen tráfico irregular de caoba, cedro y tzalam

Autoridades ambientales federales reconocen que la comercialización irregular de maderas finas sigue siendo un problema constante en el sureste mexicano por la alta demanda en decoración y construcción.
Por redacción DIARIOIMAAGEN
Cancún.- En destinos turísticos de Quintana Roo, principalmente Cancún, continúa la venta de maderas preciosas en talleres, bodegas y comercios que presuntamente operan sin permisos forestales ni documentación de procedencia legal.
Autoridades ambientales federales reconocen que el tráfico y comercialización irregular de maderas como caoba, cedro y tzalam sigue siendo un problema constante en el sureste mexicano por la alta demanda en decoración y construcción, de acuerdo con reportes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó en distintos operativos realizados en la Península de Yucatán que parte de la madera asegurada carecía de guías de transporte forestal y autorización de aprovechamiento.
La regulación de estas actividades corresponde principalmente a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), mientras que PROFEPA realiza inspecciones y los ayuntamientos supervisan licencias comerciales de funcionamiento.
Vigilancia limitada
Hasta el momento no existe un padrón público actualizado que precise cuántos negocios dedicados a la venta de maderas preciosas pagaron permisos o refrendos en Cancún durante los últimos tres años, situación que especialistas consideran un vacío de transparencia.
Empresarios del sector señalan que la falta de vigilancia favorece la entrada de madera extraída ilegalmente desde comunidades forestales, lo que genera competencia desleal para comerciantes establecidos que sí cumplen con la normatividad.
La Comisión Nacional Forestal (Conafor) advirtió que adquirir madera sin regulación puede contribuir a la tala clandestina, pérdida de selva, afectación de especies protegidas y comercialización de productos sin control sanitario o de origen desconocido.
De acuerdo con la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, transportar, almacenar o vender recursos forestales sin acreditar su legal procedencia puede derivar en multas, clausuras y aseguramiento de mercancía.
El Código Penal Federal también contempla sanciones por delitos ambientales relacionados con tala y comercio ilegal de recursos forestales, incluyendo penas de prisión en casos graves o reincidentes.
La Profepa, Semarnat y Conafor, dependencias responsables de vigilar el aprovechamiento sustentable y combatir el tráfico ilegal de madera en México, hasta ahora tienen insuficiente personal para frenar dicho delito sobre todo en Destinos turísticos como Cancún, Playa del Carmen, y Tulum.













